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Francia y Reino Unido desplegaron patrulleros en la isla británica de Jersey, en el Canal de la Mancha, cuyo puerto estaba bloqueado este jueves por pescadores franceses para protestar por las condiciones de pesca impuestas tras el Brexit.

La pesca, uno de los últimos escollos para cerrar el acuerdo comercial del Brexit entre el Reino Unido y la Unión Europea, está detrás del primer conflicto diplomático surgido entre los dos vecinos.

Las autoridades de la isla de Jersey, situada a escasos 10 km de la costa francesa pero dependiente de la Corona británica, han acusado a Francia de actuar de manera desproporcionada después de que París amenazara con cortar el suministro eléctrico a la isla, enviado desde el continente a través de cables submarinos, como respuesta al retraso en la emisión de licencias de pesca a los barcos franceses, en cumplimiento del acuerdo comercial post-Brexit, algo que el gobierno británico consideró “totalmente inaceptable”. Gran Bretaña es responsable de las relaciones exteriores de la isla a pesar de que Jersey no forma parte del Reino Unido. Las Islas del Canal son dependencias autónomas del Reino Unido, que tienen sus propias administraciones.

Por otro lado, en forma de protesta decenas de pesqueros galos se han concentrado frente al puerto de Sain Hélier.

En respuesta, el gobierno británico desplegó dos navíos de guerra a la zona, los patrulleros HMS Severn y Tamar, para “supervisar la situación”. Londres afirmó que se trataba de “una medida estrictamente preventiva, de acuerdo con el gobierno de Jersey”.

Francia, por su parte, envió a la zona de aguas francesas dos buques más pequeños, la patrullera costera Athos y el buque de asuntos marítimos Themis, para garantizar “la seguridad de la navegación y la salvaguarda de la vida humana en el mar”, según las autoridades.

Las “maniobras” británicas “no deben intimidarnos”, dijo a la AFP el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Clement Beaune.

París y Londres llevan varias semanas enfrentados sobre el tema de la pesca. Los pescadores franceses dicen que se les impide faenar en aguas británicas debido a las dificultades para obtener licencias.

A esto se suman nuevas exigencias que Reino Unido estableció el viernes pasado para el acceso de los barcos de pesca franceses a las aguas territoriales de la isla de Jersey, la mayor del Canal de la Mancha.

Las medidas crean nuevas normas de zonificación para las aguas cercanas a Jersey: “dónde pueden ir los barcos y dónde no”, así como el número de días que los pescadores pueden pasar en el mar y con qué maquinaria”, señaló el ministerio francés. La ministra marítima francesa, Annick Girardin, advirtió el martes que Francia estaba lista para tomar «medidas de represalia» ante lo que estaba sucediendo.

Para Francia estas nuevas normas no tiene efecto ya que Londres no las notificó a la Comisión Europea y no hacen parte del acuerdo de pesca negociado en el marco del Brexit.

Para rebajar la tensión, las autoridades de Jersey se han reunido con los pesqueros galos para  «escuchar las inquietudes de los pescadores en cuanto a los derechos de pesca». «Se están haciendo amplios esfuerzos políticos y operativos con nuestra comunidad pesquera y las asociaciones pesqueras francesas, sus representantes regionales en Francia y los Gobiernos británico y francés para resolver la actual disputa y retomar las buenas relaciones anteriores», han afirmado.

Los pescadores franceses temen que su cuota de pesca se vea reducida de forma exponencial. Y es que una cuarta parte de las capturas francesas en volumen procede de aguas británicas. Con la aprobación del acuerdo del Brexit la pasada Nochebuena, las flotas europeas ya renunciaban al 25% de su pesca en la zona y esta decisión pretendía mantenerse intacta hasta 2026, cuando las partes volverán a debatir los términos del tratado.

La escalada de tensiones aterrizó en las portadas de la mayoría de los periódicos británicos, incluso mientras el país celebra la mayor ronda de elecciones locales y regionales en décadas. En las redes sociales, algunos señalaron que los buques franceses y británicos se enfrentaban entre sí justo un día después del 200º aniversario de la muerte de Napoleón, cuya rivalidad con la corona británica era legendaria.

Don Thompson, presidente de la Asociación de Pescadores de Jersey, dijo que el sentimiento local en la isla del Canal estaba firmemente en contra de los franceses. “Los pescadores franceses quieren que se eliminen las condiciones de sus licencias para poder pescar sin restricciones en nuestras aguas, mientras que nuestros barcos están sujetos a todo tipo de condiciones”, declaró a Good Morning Britain.

Fuente: AFP / Agencia EFE / La Vanguardia