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Este lunes el Parlamento de Suecia ha aprobado una moción de censura contra el Primer Ministro Stefan Lövfen luego de que los diputados alcanzaran 181 votos a favor de tumbar al ejecutivo compuesto por una coalición principalmente socialdemócrata. Esta situación genera una crisis política sin precedentes en la historia del país escandinavo debido a que es el primer jefe de gobierno que pierde una moción de censura obligando a Lövfen a tomar una decisión importante sobre el futuro del gobierno en solo una semana: convocar a elecciones anticipadas en un lapso de tres meses o presentar su dimisión para que el presidente del Parlamento abre la ronda de negociaciones que permita formar un nuevo gobierno.

La crisis ocurre a raíz de un proyecto de ley presentado por el ejecutivo que planteaba la liberalización de los precios de alquileres para los pisos de obra nueva que permita estimular la construcción de viviendas nuevas y contrarrestar la alta demanda de las ciudades ante el crecimiento poblacional. Desde la entrada en vigor de esta ley hace un par de décadas atrás, los propietarios de viviendas no tienen la competencia de establecer un precio de alquiler por sí mismos acorde al mercado, sino que deben negociarlo con Asociación Sueca de Inquilinos para lo cual se utiliza un criterio denominado como “valor de utilidad” que toma en cuenta las características de la vivienda y su localización.

Esta reforma fue rechazada por el Partido de Izquierda, quienes afirmaron que la defensa de la ley de alquileres se encontraba establecido en el “Acuerdo de Enero” firmado en 2019 junto a los socialdemócratas para alcanzar la coalición que daba los votos necesarios para permitir la asunción de Lövfen como Primer Ministro y que la reforma excede los lineamientos de dicho acuerdo mientras que el oficialismo señaló que la misma se encontraba dentro de los puntos del acuerdo.

Esta situación fue aprovechada por los demás partidos de oposición, los Demócratas de Suecia, en contra de la reforma, presentaron su propia moción de censura que rápidamente fue respaldada por los partidos Conservadores y Democristianos a pesar de estar estos últimos a favor de la misma. En cuanto al Partido de Izquierda, al principio otorgó un plazo de 48 hs. al ejecutivo para que dé marcha atrás con el proyecto pero finalmente otorgó los votos necesarios para que la moción de censura se llevara a cabo al no cumplirse la solicitud.

No obstante, ahora toda la situación recae en manos de Lövfen para decidir cuales son los próximos pasos que tomará y las repercusiones que podrían tener en el sistema político, de todas formas los socialdemócratas mantienen aún tiene mayor probabilidad de conseguir los votos necesarios para formar nueva coalición en caso de presentarse la dimisión aunque la situación ve afectada la imagen actual del gobierno sueco, especialmente por las controversias respecto al manejo de la pandemia.

Fuente: La Vanguardia / El Confidencial