Las negociaciones por el BREXIT entran en crisis por advertencias del Reino Unido a la UE

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El estancamiento en las conversaciones sobre el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Reino Unido puede ser el principal obstáculo a superar las próximas semanas. Pero la amenaza del primer ministro británico, Boris Johnson, de aprobar este miércoles en el Parlamento la ley del mercado interno, que anula partes del acuerdo de salida del Brexit, rubricado en octubre, abre un nuevo frente en el momento más inoportuno, a menos de cuatro meses de la ruptura definitiva.

De acuerdo con el artículo publicado en el Financial times, algunas secciones del proyecto de ley de mercado interno que prepara el Gobierno británico “eliminan la fuerza legal de partes del acuerdo de salida” en áreas como la ayuda estatal y las aduanas de Irlanda del Norte. Diplomáticos de la UE expresaron su consternación, advirtiendo que tal medida empañaría el prestigio global de Reino Unido y aumentaría las posibilidades de una salida caótica de la UE al cierre del 31 de diciembre.

Reino Unido ha fijado el 15 de octubre como fecha límite para llegar a un acuerdo. “Si no podemos llegar a un acuerdo para entonces, entonces no creo que vaya a haber un acuerdo de libre comercio entre nosotros, y deberíamos aceptarlo y pasar página”, dijo el primer ministro Boris Johnson, según su oficina.

El Reino Unido dejó la UE el 31 de enero, pero las conversaciones sobre un nuevo acuerdo comercial antes de que el 31 de diciembre acabe el actual periodo de transición —que mantiene el statu quo previo— se han estancado en la negociación sobre las normas de las ayudas estatales y la pesca. Sin un acuerdo, casi un billón de dólares en comercio entre Reino Unido y la UE podría verse sumido en la incertidumbre, incluyendo normas sobre todo tipo de intercambios, desde piezas de automóviles y medicamentos hasta frutas y datos.

Algunos miembros del Partido Conservador de Johnson que defienden las bondades del Brexit argumentan que Reino Unido debería repudiar el Acuerdo de Retirada porque, según ellos, plantea peligros constitucionales para el país, incluso si las partes logran pactar las relaciones futuras. En concreto, se refieren al artículo 184 del acuerdo, que obliga a ambas partes a hacer “todo lo posible, de buena fe y respetando plenamente sus respectivos ordenamientos jurídicos” para tratar de asegurar un acuerdo de relaciones futuras, y sostienen que la Unión Europea no lo ha hecho.

El supuesto plan para diluir el Acuerdo de Retirada —revelado en vísperas de nuevas conversaciones en Londres— fue condenado por los partidos a ambos lados de la frontera irlandesa y suscitó la sorpresa en Bruselas. “Si el Reino Unido decidiera no respetar sus obligaciones internacionales, socavaría su posición internacional”, dijo un diplomático de la UE. “¿Quién querría acordar acuerdos comerciales con un país que no cumple los tratados internacionales? Sería una estrategia a la desesperada y, en última instancia, destructiva para sus propios intereses”.

Fuente: Reuters y El País Internacional

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