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Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han acordado este lunes un nuevo paquete de sanciones contra Bielorrusia, incluyendo que Europa cierre su espacio aéreo a las compañías bielorrusas y les prohiba aterrizar en aeropuertos europeos.

Se produce luego de que el pasado domingo el régimen de Aleksandr Lukashenko obligara a un vuelo de Ryanair a aterrizar de emergencia en Minsk mientras recorría la ruta entre Atenas y Vilna, deteniendo en el aeropuerto a Roman Protasevich (26), periodista residente en Lituania y uno de los líderes de la oposición bielorrusa, así como a su pareja. El avión fue desviado a Minsk tras una alerta de bomba que resultó ser falsa. Los jóvenes fueron detenidos en el aeropuerto.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, había señalado que “el comportamiento escandaloso e ilegal del régimen de Bielorrusia tendrá consecuencias”. Y ha sido Charles Michel, presidente del Consejo Europeo, el que las ha plasmado en un documento con una serie de propuestas de acción que, según fuentes europeas, ha sido aprobado rápidamente por parte de los jefes de Estado y de Gobierno.

Así, los Veintisiete instruyen a sus ministros a que amplíen la lista de personas y entidades clave en el régimen de Lukashenko sancionadas “lo antes posible”. Esta lista se traduce en una prohibición de viaje y en una congelación de activos.

Además, se llama a evitar que los aviones sobrevuelen cielo bielorruso, al tiempo que se llama a prohibir a las aerolíneas bielorrusas (Belavia Airlines) sobrevolar el cielo comunitario. De momento, compañías como Air France o su hermana neerlandesa KLM, Lufthansa, Finnair o SAS ya han anunciado la suspensión, hasta nuevo aviso, de sus vuelos sobre Bielorrusia.

Otra aerolínea que tomó la misma medida este martes fue Singapore Airlines. «Modificamos la trayectoria de nuestros vuelos hacia Europa para evitar el sobrevuelo del espacio aéreo de Bielorrusia, y continuaremos siguiendo la situación muy de cerca», indicó un portavoz de la compañía asiática.

Durante algún tiempo, los Veintisiete intentaron acercar a Lukashenko a la Unión Europea. Por eso en 2016 se levantaron las sanciones que se habían impuesto sobre cargos del régimen, incluido su presidente. Pero las elecciones de 2020 y las masivas protestas que siguieron después lo cambiaron todo. Desde entonces, el presidente bielorruso se ha lanzado a los brazos de su par ruso, Vladimir Putin, con el objetivo de mantener el control sobre el país.

«Solo podemos manifestar nuestra desazón. Evitar el espacio aéreo de un país bastante grande, ubicado en el centro de Europa, es muy costoso para cualquier compañía aérea», declaró a la prensa el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.

Por su parte, las autoridades aeronáuticas de Bielorrusia minimizaron las pérdidas que podrían sufrir como consecuencia de este suceso. «En la última jornada no percibimos pérdida alguna, este lunes 402 aeronaves sobrevolaron nuestro territorio. Es la media estadística de los lunes, la media de los últimos 24 días fue de 435 vuelos. De momento no observamos cambios», declaró a Valerian Grod, subdirector general de Belaeronavigatsia, agencia estatal encargada del control del tráfico aéreo.

Cerca de 2.000 aviones comerciales cruzan cada semana el espacio aéreo bielorruso, según la organización Eurocontrol.

Entretanto, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos exigió este martes la liberación inmediata de Protasévich y su pareja: «Exigimos la liberación inmediata de Roman Protasévich y Sofía Sapega, que deberían ser autorizados ambos a dirigirse a su destino previsto en Lituania», declaró el portavoz Rupert Colville ante los periodistas en Ginebra.

En esta misma jornada, se conoció que el dirigente de un partido opositor en Bielorrusia Pável Severinets y otros seis activistas fueron condenados este martes a penas de entre 4 y 7 años de prisión por las protestas de 2020 en el país.

La líder opositora bielorrusa en el exilio Svetlana Tijanóvskaya llamó en este marco a Washington y al G7 a aumentar la presión sobre el Gobierno de Bielorrusia. En una conversación telefónica con el consejero nacional de seguridad de Estados Unidos Jake Sullivan, Tijanóvskaya llamó a Washington a «aislar al régimen y a presionarlo con sanciones», tuiteó la dirigente opositora, quien pidió además que se invite a la oposición a la cumbre del G7 prevista en junio en el Reino Unido.

Fuente: Agencia EFE / AFP / Euronews