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El importante acuerdo de inversión entre China y la Unión Europea está atravesando por dificultades después de que el Parlamento Europeo aprobara una moción que congela el proceso de ratificación y urge a China a levantar las sanciones contra los legisladores europeos impuestas a principios de este año. Beijing, por su parte, considera que se trata de un acuerdo equilibrado, no de un «regalo».

Con 599 votos a favor, 30 en contra y 58 abstenciones, el acuerdo de inversión entre la Unión Europea y China se encuentra en el aire.

En un documento aprobado el Parlamento también pide a la Comisión Europea «que utilice la negociación» de este acuerdo «como palanca para mejorar la protección de los derechos humanos y apoyar a la sociedad civil en China», y advierte que «el Parlamento tendrá en cuenta la situación de los derechos humanos en China, incluido Hong Kong, cuando se le pida que apruebe este acuerdo».

Ahora, la parte europea ni siquiera considera poner en marcha el proceso de ratificación hasta que China levante las sanciones impuestas sobre cinco de los eurodiputados y miembros del Subcomité de Derechos Humanos.

En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China ha hecho un llamamiento para que la Unión Europea gestione las diferencias y promueva el desarrollo sano y estable de las relaciones entre ambas partes. 

Beijing impuso dichas sanciones el pasado mes de marzo en respuesta a las sanciones impuestas por la Unión Europea sobre cuatro funcionarios chinos y una organización que Europa considera involucrada en supuestas violaciones de derechos humanos en la región china de Xinjiang. 

Esta moción, sin embargo, pone el acuerdo en peligro porque es necesario que el Parlamento la firme antes de que entre en vigor. La Comisión Europea concluyó el acuerdo de inversión con Pekín a fines de 2020, después de años de estancamiento. Alemania, cuyas industrias codician el mercado chino, fue uno de los principales promotores de este texto.

Fuente: Parlamento Europeo / DW