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A gritos de «libertad», «abajo la dictadura» y «patria y vida» miles de cubanos se lanzaron a las calles en más de 20 localidades del país, en la mayor protesta ocurrida en Cuba en los últimos 60 años. Según denuncias y videos difundidos en redes sociales, varias manifestaciones fueron disueltas de forma violenta por la policía. Además, hay reportes de cortes de internet en todo el país.

Las protestas surgieron producto de la mezcla explosiva de la ausencia de alimentos y la falta de vacunas. En principio, era una protesta por los largos apagones de electricidad y para exigir una campaña de vacunación contra el coronavirus. Poco después, las demandas se convirtieron en gritos de “libertad” y exigencias de cambios políticos.

La crisis económica que sufre la isla desde hace años se ha visto agravada por la pandemia, que ha golpeado muy fuerte al sector turístico.

La protesta llegó a Facebook y se difundió en directo, con proclamas tan inusuales como “Abajo la dictadura” o “No tenemos miedo al comunismo”. En varios puntos como Cárdenas, en el oeste de la isla, hubo saqueos a tiendas estatales y se atacaron coches de policía. Varios videos publicados y fotografías mostraron a militares y agentes de civil golpear y disparar contra los manifestantes.

Las manifestaciones tienen lugar en el peor momento de la pandemia en el país, con denuncias de centros de salud colapsados y tras meses de escasez de alimentos, medicinas y prácticamente todos los productos de primera necesidad.

Las protestas parecen ser el resultado del hartazgo de la larga crisis económica y sanitaria, una de las peores de la isla, desde el maleconazo de 1994, durante el llamado Periodo Especial, tras la caída de la URSS, cuando cientos de cubanos salieron a protestar por la precaria situación en vísperas del estallido de la crisis de los balseros.

La isla, que logró mantener el control de la pandemia en 2020 (solo contabilizaba 1.500 muertos) y liderar la creación de una vacuna propia (aunque con una distribución deficiente), ha visto en las últimas semanas un rebrote de la enfermedad, de los más peligrosos de América Latina.

El domingo, las autoridades informaron que había 7.000 casos y 31 muertos, aunque la oposición sostiene que los datos reales son mucho peores y que muchas zonas están al borde del colapso sanitario.

Con el motor económico de la isla, el turismo, duramente golpeado por la pandemia, a la incidencia del coronavirus se le ha sumado la inflación, los apagones, la escasez de alimentos y de productos básicos. En 2020, la economía se contrajo un 11%, el peor dato en tres décadas, y a principios de año el Gobierno cubano propuso un nuevo paquete de medidas económicas que aumentaron los salarios y las pensiones, pero también los precios.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, inmediatamente acusó a los Estados Unidos como principal responsable de las protestas y llamó a los seguidores del gobierno a salir a las calles a «enfrentar» a los manifestantes. También ha dicho que los disturbios buscaban “fracturar la unidad del pueblo”. Por ello, ha asegurado que los manifestantes “han tenido lo que se merecían”, en alusión a la represión de las protestas. 

“Estamos dispuestos a todo y estaremos en las calles combatiendo (…) No vamos a admitir que ningún contrarrevolucionario, ningún mercenario, ningún vendido al gobierno de EE.UU., vendido al imperio, recibiendo dinero de las agencias, dejándose llevar por todas estrategias de subversión ideológica van a crear desestabilización en nuestro país», agregó.

El llamado a sus seguidores a salir a la calle provocó cuestionamientos entre opositores y en las redes sociales, quienes le señalaron de estar «llamando a una guerra civil».

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos denunció haber recibido informes sobre el uso de la fuerza y agresiones en Cuba y reclamó al Gobierno que respete el derecho a las protestas y que se avenga a la apertura democrática del país.

El mismo domingo, Díaz-Canel ya anunció que no “se permitirán provocaciones” y pronunció el famoso mantra de Fidel Castro: “La calle es de los revolucionarios”. El actual presidente de EE UU, el demócrata Joe Biden, ha expresado su apoyo al pueblo de Cuba y a su protesta pacífica.

Por su parte, Julie Chung, subsecretaria interina de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE.UU. dijo que su gobierno estaba «muy preocupado por los ´llamados a combatir´ en Cuba».

En una transmisión en directo por la radio y televisión cubanas, Díaz-Canel, acompañado por miembros de su Ejecutivo y del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC, el único legal), ha asegurado este lunes que su Gobierno busca “enfrentarse y vencer” el embargo decretado por Estados Unidos, que se agravó durante la presidencia de Donald Trump (2017-2021).

Fuente: El País (Internacional) / BBC Mundo / La Vanguardia