Cumbre de la UE: Grecia y Chipre traban las negociaciones por Turquía

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Este jueves comenzó la cumbre especial de la Unión Europea, en Bruselas, que se extenderá hasta este viernes. El encuentro está marcado principalmente por la discusión de sanciones contra Bielorrusia, en medio de las acusaciones de fraude electoral contra el presidente Alexander Lukashenko, y las tensiones por disputas territoriales entre Grecia y Chipre contra Turquía.

El consenso es el principal reto al cual se enfrenta esta cumbre. Los países del bloque intentan resolver el «cerco cruzado» que Chipre impuso a las sanciones contra el Gobierno de Bielorrusia si la UE no toma también medidas contra Ankara.

Este jueves el presidente chipriota Nicos Anastasiades se mostró desafiante al acusar a Turquía de violar su plataforma marítima en busca de hidrocarburos. «Lo que espero de la cumbre del Consejo Europeo es una postura más concreta y eficaz para poner fin a esta diplomacia de cañoneras», dijo Anastasiades justo antes de la reunión de la UE.

Por su parte, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan envió una carta a todos los líderes de la UE, excepto a Grecia y Chipre, en la que presiona para que el bloque trate a Ankara de manera justa y culpa a Atenas y Nicosia de las tensiones.

«No hemos entregado nuestras fronteras a organizaciones terroristas y a quienes las utilizan como herramientas y no lo haremos (…) Mantendremos nuestra postura decidida que mantiene abiertos los canales de diálogo en el Mediterráneo hasta el final», publicó Erdogan en su cuenta de Twitter.

Una eventual imposición de sanciones aún no es clara, pues Alemania no quiere interrumpir las conversaciones separadas entre Ankara y Atenas. Además, Hungría duda de enfurecer al Gobierno turco que alberga a millones de sirios en virtud de un acuerdo migratorio de 2016 con el bloque europeo.

Diplomáticos de la UE señalan que una solución podría implicar una promesa a Chipre de sanciones fuertes contra Turquía, pero en el futuro.

«La idea es amenazar a Turquía con medidas de represalia si continúa con perforaciones y otras provocaciones en aguas chipriotas y griegas (…) Esto está destinado a ofrecer garantías a Chipre y convencer a Nicosia de que levante su veto sobre las sanciones a Bielorrusia», dijo un segundo diplomático de alto rango de la UE.

Durante décadas, Grecia y Turquía, miembros de la OTAN, han sostenido un litigio de límites marítimos para la explotación de gas y petróleo en el Mar Egeo y en un área del este del mar Mediterráneo entre la costa sur de Turquía, varias islas griegas y la isla de Chipre.

En agosto, Grecia firmó un acuerdo con Egipto en el que pactaron una línea que delimita las llamadas Zonas Económicas Exclusivas (ZEE) en el que tienen derecho sobre la explotación de recursos. Ese convenio avivó aún más la furia de Turquía, pues reclama como propias parte de las aguas que Atenas considera que le corresponden.

Una semana después de firmado el acuerdo, Turquía envió un barco escoltado por cinco buques a las aguas en disputa con el fin de trazar un límite del territorio marino para una posible perforación de petróleo y gas. Esta exploración en aguas frente a la costa de Chipre enfureció a las autoridades de Nicosia que junto a Grecia lo consideran una violación de su espacio y exigen sanciones contra el Gobierno de Erdogan.

El primer ministro sueco, Stefan Lofven, dijo que «las acciones desestabilizadoras de Turquía en el Mediterráneo oriental son inaceptables y exacerban una situación ya tensa».

Y aunque hay varias voces potentes que piden sanciones contra Turquía, la UE tiene el reto primero de buscar una negociación entre las partes y gastar los cartuchos de la diplomacia antes de imponer unas sanciones que se ven cada vez más lejanas. 

Simultáneamente, Bruselas intenta despejar el camino para imponer sanciones económicas contra el Gobierno de Alexander Lukashenko en Belarús, luego de que el pasado 9 de noviembre fuera reelegido para un sexto mandato consecutivo. Según la oposición y miles de ciudadanos hubo fraude en los comicios.

Ante esta situación, Svetlana Tikhanovskaya, la más fuerte oponente que enfrentó a Lukashenko en las elecciones presidenciales, y que actualmente vive en el exilio, en Lituania, se reunió recientemente con diplomáticos de la UE y les pidió que impongan sanciones contra Lukashenko.

Todos los países miembros del bloque europeo rechazan los resultados que le permitieron a Lukashenko extender sus 26 años en el poder, piden nuevas elecciones y están de acuerdo en que es necesario imponer sanciones contra decenas de funcionarios del Gobierno e incluso contra el mandatario, apodado por algunos como el último dictador de Europa.

Pero el bloqueo de Chipre, por sus intereses con relación al asunto con Turquía, ha impedido que sus intenciones trasciendan a los hechos, algo considerado como una “vergüenza”.

También está previsto que los líderes europeos sostengan conversaciones sobre el Brexit, programadas para este viernes, luego de que la comisión ejecutiva de la UE iniciara acciones legales contra Reino Unido por incumplir sus compromisos en el acuerdo de divorcio.

Fuente: France 24 / Reuters

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