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Al menos un militar armenio ha muerto este miércoles por disparos de las fuerzas de Azerbaiyán en la frontera común, según ha denunciado el Ministerio de Defensa de Armenia, que ha acusado a Bakú de «hacer avanzar posiciones de combate».

El Ministerio ha destacado que las fuerzas de Azerbaiyán «intentaron llevar a cabo trabajos de fortificación» en el sector de Yerasj y ha agregado que «abrieron fuego» contra posiciones armenias. «El lado azerí también ha sufrido bajas», ha dicho, sin que Bakú se haya pronunciado por ahora.

«El Ministerio de Defensa de Armenia condena firmemente esta provocación por parte de Azerbaiyán y advierte de que habrá una dura respuesta. La responsabilidad total de cualquier deterioro de la situación recae sobre el liderazgo político-militar de Azerbaiyán», señalaron en un comunicado.

El suceso tiene lugar cuatro días después de que Azerbaiyán denunciara un ataque contra sus posiciones en la frontera con Armenia, que las autoridades de Ereván rechazaron categóricamente, en un nuevo episodio de tensión entre los dos países, todavía lastradas por el último conflicto en Nagorno-Karabaj.

En los combates entre el 27 de septiembre al 9 de noviembre de 2020 por el control de Nagorno-Karabaj (territorio de Azerbaiyán pero en su mayoría habitado por cristianos armenios) Azerbaiyán recuperó gran parte del territorio que perdió ante Armenia a principios de la década de 1990. Murieron más de 6.500 personas.

El acuerdo de alto el fuego firmado por los líderes de Armenia, Azerbaiyán y Rusia en noviembre de 2020 comprende un cese de hostilidades, el despliegue de 1.960 militares rusos como fuerzas de paz en la línea de separación en Nagorno Karabaj y el establecimiento de un centro de supervisión de la tregua controlado por observadores rusos y turcos y emplazado en suelo azerí.

Asimismo, contempla la devolución de territorios azeríes controlados desde 1994 por Armenia, incluida Shusha, la segunda localidad más importante de la región en disputa, lo que derivó en una grave crisis política en Ereván debido a las críticas al primer ministro armenio, Nikol Pashinián, por lo que se consideró como una capitulación.

Fuente: Europa Press