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La República Islámica de Irán continúa explorando formas de mitigar el impacto devastador de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos.

Según un reportaje de la agencia local de noticias, Financial Tribune, el banco central de Irán (CBI) informó que a partir de ahora los bancos y los agentes de cambio autorizados pueden utilizar criptomonedas extraídas por mineros autorizados para pagar las importaciones.

De acuerdo con las regulaciones actuales, la única fuente para obtener criptomonedas de forma legal en Irán es la minería. El país de Asia Occidental legalizó oficialmente la minería de criptomonedas en agosto de 2019, aunque simultáneamente prohibió su comercio. Las operaciones mineras en territorio nacional están oficialmente autorizadas por el estado iraní como actividad industrial; aunque se requiere una licencia del Ministerio de Industria, Minas y Comercio.

Como informó el medio citado, el gobierno iraní ratificó las regulaciones que permitirían que las criptomonedas se utilicen legalmente para las importaciones en octubre de 2020, siempre que los mineros vendan sus monedas directamente al CBI. Un informe publicado en octubre por DiarioBitcoin, detalló sobre la regulación para canalizar Bitcoin minado por iraníes a las arcas estatales para su uso en el pago de importaciones.

Solo criptomonedas minadas oficialmente

Aunque la regulación fue impuesta el año pasado, parece haber surgido varios años antes como estrategia para hacer frente a las sanciones económicas. Cointelegraph citó un informe de 2018 del centro de investigación iraní Majlis Research Center que dice: “Según los expertos, una forma de evitar los efectos adversos de las sanciones injustas es utilizar criptomonedas para el comercio exterior“.

El gobierno de Estados Unidos reintrodujo sanciones contra Irán ese año, prohibiendo a los grupos que hacen negocios con la República Islámica hacer negocios con EEUU. Dos años después, el secretario de Estado Michael Pompeo anunció nuevas sanciones contra 18 bancos iraníes.

Irán, un país azotado duramente por las sanciones, es rebosante de petróleo y gas natural, un recurso que le permite contar con electricidad de muy bajos costos; una ventaja para la industria minera de criptomonedas.

En el país, los representantes de algunos organismos gubernamentales han respaldado la estrategia de usar monedas digitales para eludir las dificultades comerciales. Entre ellos, Shahab Javanmardi, miembro de la Industria de Minería y Agricultura de la Cámara de Comercio de Irán, abogó por que el gobierno usara criptomonedas. El medio de noticias Eghtesad lo citó a inicios de 2021:

“Repatriar los ingresos de la exportación de gas y electricidad no es posible bajo las [sanciones estadounidenses] actuales. El gobierno puede promover el uso del exceso de producción de electricidad o energía generada por plantas de pequeña escala para extraer criptomonedas y compensar los recursos bloqueados.”

Javanmardi propuso crear un mercado central, similar al mercado secundario de divisas, a través del cual las criptomonedas minadas oficialmente podrían venderse a empresas iraníes que buscan importar materiales, maquinaria y otros bienes. 

Una estrategia para eludir sanciones de EE UU

Una organización en la isla de Kish había solicitado al gobierno iraní el año pasado la aprobación de una ley para utilizar criptomonedas para el pago de importaciones de automóviles.

Venezuela, otro país afectado por las sanciones económicas de Estados Unidos, ha estado usando Bitcoin para pagar las importaciones de países aliados, incluidos Irán y Turquía. El gobierno de la nación suramericana también optó por dirigir operaciones de minería de criptomonedas como parte de la estrategia.

Como informó DiarioBitcoin, en noviembre de 2020, la administración del presidente Nicolás Maduro inauguró un centro minero dirigido por el Ejército venezolano. La iniciativa está contemplada dentro de los planes de la “ley antibloqueo”, también impuesta por el gabinete de Maduro.

Por su parte, en Irán, aunque el gobierno parece alentar la minería de activos como Bitcoin, no es una industria carente de dificultades. En agosto del año pasado, reportes aseguraron el cierre de más de 1.000 granjas de minería que operaban sin licencia en territorio iraní. Cabe señalar que la ley nacional sobre criptominería establece que los mineros deben revelar sus identidades y proporcionar información detallada al Ministerio de Industria. 

El asunto no parece muy distinto en la nación venezolana, donde una ley impuesta por el gobierno el año pasado también exige a los mineros registrarse y contar con autorización para operar. De lo contrario, los mineros se arriesgan a la incautación de los equipos y el pago de altas multas.

Fuente: DiarioBitcoin/Cointelegraph/Financial Tribune