Compartir en:

”Tenemos que saber si podemos seguir siendo 27 en la UE”. Así lo expresó el primer ministro portugués, António Costa, en una arremetida contra los Países Bajos por su oposición a la mutualización de la deuda a través de los llamados “coronabonos”.

“Más que una cuestión económica o financiera, es una cuestión política la que está encima de la mesa. Tenemos que saber si podemos seguir con 27 en la Unión Europea, con 19 (en la zona euro), o si hay alguien que quiera quedarse fuera. Naturalmente, me estoy refiriendo a Holanda», subrayó Costa.

Para el jefe de Gobierno de Portugal, que registra unos 435 fallecidos y más de 15.000 contagiados por coronavirus, responder conjuntamente a la pandemia no es una «cuestión de solidaridad, sino de racionalidad, porque ‘solidaridad’ es un término que se puede emplear cuando hay un país que tiene un problema específico».

La situación de endeudamiento actual de Europa solo será comparable con una situación de guerra. Y por eso los planes económicos que Francia, España e Italia quieren llevar adelante son similares a los que se aplicaron tras la II Guerra Mundial. Todos quedarán tocados por la pandemia, pero Alemania, Países Bajos, Austria y Finlandia no quieren pagar lo que consideran una mala gestión protagonizada por los líderes de los países del sur.

El polémico ministro de finanzas neerlandés, Wopke Hoekstra, había propuesto investigar el mal estado de las finanzas públicas de los países antes de hablar de ayudas, en referencia clara a España e Italia, por no tener margen presupuestario para luchar contra el coronavirus pese a que la zona euro creció en los últimos siete años.

Un planteamiento que cayó muy mal en la mayoría de los representantes, calificado por António Costa como “repugnante», «mezquino» y «contrario al espíritu» de la Unión Europea.

El presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, también cruzó al ministro holandés: «¿Qué parte no entiende de que es una emergencia? ¡Una emergencia!»

De todas maneras, la Unión Europea terminó superando el bloqueo de los Países Bajos y logró llegar a un acuerdo en el Eurogrupo, anunciando la movilización de 540.000 millones de euros contra la crisis del coronavirus. Los fondos serán utilizados para asistir a Estados, empresas y trabajadores afectados.

Pero por otro lado, el clima dentro de la Unión es tenso, y se habla de «el momento de clarificación política de Europa».

¿Abandono en puerta?