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Según informó CNN, en las últimas horas un funcionario de la inteligencia estadounidense señaló que Kim Jong-un se encontraba en estado de gravedad días después de haberse sometido a una cirugía cardiovascular. Había sido visto por última vez en público el 11 de Abril, incluso se constató su ausencia este 15 de Abril al aniversario del nacimiento de su abuelo, Kim Il-sung, el padre fundador de Corea del Norte, lo que levantó sospechas sobre su salud.

Esta noticia revive nuevamente una gran incógnita ¿Quién será el encargado de suceder a Kim Jong-un en caso de su fallecimiento? Investigando sobre el sistema de sucesión de Corea del Norte, no se suele encontrar mucha información al respecto a causa del aislamiento del país con el resto del mundo, pero el antecedente más conocido es el de la sucesión de 2011 tras la muerte de Kim Jong-il.

Imagen: Kim Jong-un | AP

Desde 2008 se hicieron fuertes las especulaciones sobre quién sería el sucesor, dentro de los cuales se encontraban sus tres hijos varones: Kim Jong-nam, Kim Jong-chun y Kim Jong-un. Siguiendo la tradicional regla sucesoria, el favorito sería Jong-nam al ser el hijo mayor pero este se encontraba fuera de las opciones luego de una controversia que protagonizó al intentar ingresar a Japón con un pasaporte falso. Jong-chun también fue descartado ya que Jong-il consideró que no tenía el perfil destacado para ser líder ya que, según escribió su chef personal, “parecía una niña”. Ya en 2009 se informó que Kim Jong-un había sido elegido como el sucesor de su padre y ya comenzaba a ascender rápidamente en la política del país.

Analizando la sucesión de 2011 de Corea del Norte, podemos llegar a la conclusión de que funciona como una dinastía hereditaria y a su vez es el líder quien debería seleccionar a aquella persona de su círculo familiar que según su criterio, pueda encajar con el perfil de Lider Supremo y así poder garantizar una transición pacífica, es decir, sin que derive en una crisis política. Entre otras características, se plantea su importancia dentro del gobierno y el grado de confianza que Kim Jong-un le posea. Además existe un problema más sobre ese aspecto hereditario, se sabe oficialmente que tiene una hija fruto de su matrimonio con Ri Sol-ju que, a pesar de no saberse exactamente su fecha de nacimiento, aún es una niña.

Según los nombres que han sonado en los últimos días y analizando sus respectivos perfiles, son dos personas las que podrían alcanzar el poder: Kim Yo-jong y Choe Ryong-hae.

Kim Yo-jong es la hermana menor de Kim Jong-un, actualmente es la Vice Directora del Departamento de Propaganda y es señalada como la responsable detrás de la imagen pública de su hermano tanto a nivel local como internacional. A lo largo de los últimos años se ha convertido en la mano derecha del gobierno, fue parte de la delegación que se reunió con Donald Trump y con el mandatario surcoreano, Moon Jae-in. A su vez, fue enviada como representante de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de Invierno en Corea del Sur celebrados en 2018, donde fue vista al lado de Mike Pence, vicepresidente de Estados Unidos. Su importancia dentro de la política norcoreana la lanzan como principal candidata a la sucesión aunque el hecho de ser mujer puede ser un obstáculo en el sistema del país que está marcado por reglas confucianas donde el hombre es quien debería ejercer el cargo de líder.

Imagen: Kim Yo-jong | PD

Por otro lado, Choe Ryong-hae también es una figura bastante importante en el gobierno, es actualmente el Presidente de la Asamblea Suprema y Vice Presidente de la Comisión de Asuntos Internos. Desde su juventud ha ocupado cargos de Secretario en la organización socialista de jóvenes, y además ha tenido una importante carrera militar, a pesar de haber estado al borde de ser ejecutado por Kim Jong-il. Su presencia ha ganado mayor atención pública al ser considerado una pieza clave en asegurar el ascenso de Kim Jong-un al poder, lo que le ha valido un fuerte ascenso en el ejército norcoreano llegando a convertirse en el segundo al mando del líder. A pesar de haber sufrido degradaciones de sus rangos militares a lo largo de los últimos años, Ryong-hae aún tiene una elevada reputación entre los miembros del politburó por lo que puede tener una posibilidad mucho mayor de ser respaldado como sucesor.

De todas formas, a raíz de la poca información que se puede analizar sobre el tema, no nos es posible saber si Kim Jong-un ya tiene un plan a seguir en caso de su fallecimiento o va a quedar librada a la suerte de una posible crisis sucesoria. El hermetismo con el cual se maneja su estado actual hace incluso pensar que justamente, la idea del gobierno de Corea del Norte es evitar que se libre una crisis política o una guerra civil a causa de un posible vacío de poder.

De este problema nos surgen las siguientes dudas: ¿Podrá Kim Yo-jong conseguir el respaldo necesario para convertirse en la siguiente líder? ¿O quizás será Choe Ryong-hae quien termine asumiendo a largo plazo? ¿O existirá un vacío de poder que pueda sumergir en un grave caos político y social en el país?