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Introducción.

La aviación ha sido, sin duda alguna, uno de los inventos más importantes en la historia de la humanidad. Es inconmensurable el impacto que esta ha tenido a lo largo de los años, siendo uno de los grandes pilares de la globalización por la capacidad que esta tiene para “acortar” las distancias; viajes que tradicionalmente podían durar meses o semanas pueden, hoy en día y desde hace ya varias décadas, hacerse simplemente en cuestión de horas.

Esta capacidad ha aumentado y diversificado los flujos demográficos a lo largo del mundo, sean flujos inmigratorios o simplemente por turismo.

Ahora, como todo invento del ser humano, la aviación también ha sido y es empleada para hacer la guerra. A lo largo de este análisis repasaremos los orígenes de la aviación militar y su evolución hasta convertirse en lo que es actualmente: Uno de los pilares más importantes dentro del Hard Power de los Estados.


Antes de iniciar, consideramos pertinente explicar brevemente el concepto que es el Hard Power para las Relaciones Internacionales (de aquí en más RRII).
El Hard Power es un concepto muy asociado a la teoría realista de las RRII. Esta teoría define al Poder como la capacidad de un Estado de cumplir sus objetivos (aumento y mantenimiento del poder) e influir en otros para facilitar el cumplimiento de los mismos. Para esto, los Estados tienen dos poderes, el Duro y el Blando. El Poder Duro (Hard Power) está netamente vinculado al poderío económico, tecnológico y obviamente militar de los Estados, mientras que el Poder Blando (Soft Power) se compone de la institucionalidad democrática, la cultura, entre otras.

Orígenes

Si hablamos de los orígenes de la aviación podemos remontarnos a miles de años atrás, cuando se inventa en China la cometa, siendo la primera creación humana capaz de volar, o podríamos pasar por los fallidos intentos de Da Vinci de crear una máquina capaz de volar, pero es a fines del Siglo XVIII cuando el concepto de aviación finalmente despega.

Todo comenzó con los globos de aire caliente y de hidrógeno que generaron interés en la comunidad científica, lo que llevó a la creación de disciplinas como la aerodinámica.

Para fines del 1700 e inicios del 1800, Europa vivía uno de sus capítulos más importantes, la Revolución Francesa. Fue aquí cuando la aviación “moderna” fue utilizada con propósitos militares y además, fue aquí cuando un Estado se interesó en la misma.

Cumpliendo principalmente un rol de observación, los globos aerostáticos fueron empleados por los revolucionarios franceses y el Estado francés ordenó la creación de empresas nacionales de globos. Posteriormente otro Estado que se interesó en estos fueron los Estados Unidos en el marco de la Guerra Civil, que creó una rama para el ejército llamada “Union Army Balloon Corps” dedicada también a labores de reconocimiento.

Con el paso de los años, la aerodinámica fue tomando forma y se le fueron incorporando conocimientos como las fuerzas de empuje, peso, sustentación y arrastre y en base a estos se fueron creando nuevos prototipos de planeadores y los primeros conceptos de aeronaves.

En el Siglo XIX se vieron grandes mejoras tecnológicas gracias a la 2da Revolución Industrial que llevaron a la creación de los dirigibles. Grandes globos que podían ser dirigidos desde una cabina, estos resultaron un éxito para atraer turistas y también despertaron el interés de varios ejércitos de potencias industriales que los veían con un alto potencial para la guerra.

En el año 1903, gracias a los importantes avances tecnológicos ocurridos a lo largo del Siglo XIX, por primera vez un avión tal y como lo conocemos, fue capaz de volar. La evolución del avión, de ahí en más, tomó vuelo. Mejores motores, nuevos modelos y materiales, la evolución era una constante, esta es la llamada etapa de los “Pioneros”. Poco tiempo pasó para que la aviación sea una tecnología establecida, ya para 1906 se contaba con líneas estandarizadas de producción de aviones y para 1914 se creó la primera aerolínea comercial.

Finalmente, como era de esperarse los aviones comenzaron a utilizarse para la guerra.

El primer país en usarlos fue Italia, en la guerra contra el Imperio Otomano entre 1911 y 1912 originalmente con roles de reconocimiento. Italia también fue el primero en utilizarlo con fines ofensivos, utilizándolo como bombardero, a Italia la siguió Bulgaria en la Primera Guerra de los Balcanes, también contra los otomanos y, contrario a lo que se cree, esta fue la primer guerra donde se le dió un fin principalmente ofensivo a las aeronaves, no la Primera Guerra Mundial.

Para estos años, los avances en radiotelefonía estaban siendo también implementados dentro de los aviones, lo que llevó a mejoras en la comunicación y por ende en la efectividad en combate.

Primera Guerra Mundial y Período de Entreguerra.

Entrada ya la Primera Guerra Mundial, el principal problema que enfrentaban los pilotos era la incapacidad de derribar a otros aviones desde el propio. Fueron los franceses los primeros en instalar una ametralladora en un avión y fueron también los franceses los primeros “ases” del aire.

Como respuesta, los alemanes crearon a los primeros aviones construidos con propósito netamente militar, creando consigo las designaciones de aviones. Como mencionamos anteriormente, los alemanes con sus Fokker E.I, fueron los primeros en emplear aviones caza con armamento previamente integrado, con una ametralladora sincronizada para que sus disparos no rompan la hélice del avión (problema que presentaban los primeros aviones franceses convertidos para el combate).
También fueron utilizados por los alemanes los primeros dirigibles con fines militares, los famosos Zeppelin, principalmente usados como bombarderos de larga distancia.

Los Zeppelines fueron famosos por los bombardeos que estos llevaron a cabo en Londres. Esto mostró a civiles, gobernantes y militares que las metrópolis de los Imperios ya no eran distantes a los conflictos y pasaron a encontrarse a merced de los ataques enemigos. 

A corta distancia los beligerantes preferían utilizar aviones para labores de bombardeo dada la rapidez y el corto alcance que tenían los mismos.

La aviación, en la IGM llegó a tener efectos devastadores en la moral de los combatientes, hacía más frágil a la infantería en las trincheras, pues estas no les servirían de cobertura ante un bombardeo, como también los tuvo en los pilotos, principalmente los aliados. Se decía en esos tiempos que la esperanza de vida de un piloto aliado era menor a 15 días, dado el poco entrenamiento de los nuevos pilotos contra los ya experimentados ases de las Potencias Centrales.

Para el final de la guerra, los aliados habrían perdido a más de 14.000 pilotos y menos de 5.000 los alemanes. Algunos personajes que pasaron a la historia y que volaron en la IGM fueron por ejemplo Manfred Von Richtoffen, mejor conocido como el “Barón Rojo” y Herman Göring, quien se convertiría en el líder de la Luftwaffe alemana durante el mandato de Hitler.

La Primera Guerra Mundial fue también la guerra que sentó las bases y tácticas del combate aéreo, que siguen aplicándose (en gran parte) a día de hoy.

Finalizada la IGM la aviación militar comenzó a expandirse en el mundo, ahora todo ejército que quisiera ser considerado moderno debía hacerse con aeronaves. Se vieron mejoras sustantivas en cuanto a rendimiento y supervivencia de los aviones, los viejos y lentos biplanos y triplanos hechos de madera y lona que fueron el estándar en La Gran Guerra eran cosa del pasado, comenzaron a producirse aviones monoplanos y hechos de aluminio, con motores más potentes y con capacidad de volar mayores distancias.
Para tener a los enemigos al alcance y potenciar el ya mejorado alcance de las aeronaves, algunos Estados invirtieron en los primeros portaaviones, algo a lo que estamos acostumbrados ver hoy en día en distintas maniobras militares. Muchas Marinas comenzaron a dejar de consistir únicamente en barcos, ahora también poseían la capacidad de llevar aviones para atacar a mayor distancia a la flota enemiga. Los enormes avances en este período llevaron a la creación de las aeronaves que se destacarían en pocos años en la Segunda Guerra Mundial.

Segunda Guerra Mundial

Con la Segunda Guerra Mundial en desarrollo, la aviación se torna vital para el ataque y la defensa de los Estados. La infame blitzkrieg alemana, que le sirvió para su rápido avance y conquista en Europa desde 1939 hasta el ‘42, empleó aviones Junkers Ju-87 para bombardear a la resistencia enemiga y obligarlos a replegar mientras los blindados alemanes avanzaban por tierra. La superioridad aérea alemana fue el factor clave de su momentáneo éxito, pero eso cambiaría para fines de 1942, tras la batalla de Inglaterra, donde la Royal Air Force con sus Hawker Hurricane y Supermarine Spitfire británica derrotaría a la Luftwaffe, causándole una inmensa cantidad de pérdidas materiales, esta victoria fue clave para el desarrollo de la guerra, pues perder la superioridad aérea no sólo impidió para los alemanes un ataque a las islas británicas, sino que limitó el apoyo aéreo en la posterior invasión de Francia por parte de los aliados en 1944 como también alivió a la Fuerza Aerea Sovietica en el frente Oriental, que fue la que más padeció a los cazas alemanes.

Los bombarderos de largo alcance y los primeros misiles intercontinentales, en esta guerra sustituyeron a los zeppelines que habían utilizado los alemanes en la IGM para alcanzar -y dañar- los territorios enemigos.
Los bombarderos aliados lograron parar la producción alemana bombardeando sus fábricas y ciudades e incluso lanzaron las primeras bombas atómicas en Japón para el fin de la guerra, mientras que misiles como los V-1 y V-2 alemanes fueron los primeros proyectiles autopropulsados del mundo y cuya tecnología sirvió años después para potenciar la carrera espacial entre la URSS y Estados Unidos. 

Los portaaviones que mencionamos anteriormente también tuvieron papeles fundamentales, el ataque japonés a Pearl Harbor, la batalla de Midway, entre otras tantas batallas en el teatro del pacífico mostraron la importancia militar de estos, de hecho el factor clave de la superioridad aérea de Estados Unidos en el Pacifico fue que estos lograron destruir los principales portaaviones de la Armada Imperial Japonesa.

Otro de los grandes usos de la aviación en la Segunda Guerra Mundial fue el paracaidismo. Esto facilitó enormemente las invasiones y creó unidades paracaidistas en prácticamente todos los Estados partícipes del conflicto. Los primeros en utilizar esta táctica en una operación a gran escala fueron los alemanes en la Operación Mercurio, cuando invadieron la isla de Creta. Pronto descubrieron que las operaciones eran muy riesgosas dada la cantidad de bajas que tuvieron y el poco apoyo que las tropas tenían una vez llegasen a tierra. Los aliados, por su parte, vieron utilidad en esta táctica a la que pusieron en uso en la madrugada del 6 de junio de 1944, en la Operación Overlord, meses después en la Operación Market Garden y en la Operación Varsity en 1945. Para tener en cuenta la magnitud de estas invasiones aéreas, Market Garden fue y aún es, la invasión aérea más grande jamás hecha y transportó a más de 35.000 paracaidistas estadounidenses, ingleses y polacos entre otros.

Sin duda alguna el avance más importante en cuanto a aviación corresponde de la IIGM fue la introducción de los primeros aviones a reacción, o jets; algo totalmente estandarizado a día de hoy. El Messerschmitt Me-262 fue el primer caza a reacción en la historia y supuso un antes y un después en la historia de la misma aviación.

Finalizada la guerra, la URSS y Estados Unidos se enfocaron de lleno en los aviones a reacción, muchas veces y en caso de los soviéticos utilizando los mismos motores de jets alemanes.

Posguerra y actualidad.

El período de la posguerra trajo consigo vertiginosos avances en tecnología, los jets se convirtieron en el estándar de toda fuerza aérea moderna, así como también comenzaron a producirse los primeros helicópteros (que aparecen por primera vez en la Guerra de Corea pero que tomarían un rol protagónico en la Guerra de Vietnam años más tarde)
Durante esta época se amplió de gran manera la desigualdad de fuerzas entre los Estados dada la velocidad y la capacidad de producción que mostraron las dos grandes potencias del momento. 


La Guerra de Corea, a tan solo 5 años después del fin de la IIGM, trajo consigo los primeros enfrentamientos entre jets de la historia, los famosos MiG-15 soviéticos se enfrentaron contra los F-86 Sabre de los norteamericanos, llevando a la aviación a los orígenes de su época más moderna.

Para 1954, en Estados Unidos se crearía algo revolucionario en la historia del combate, los misiles antiaéreos. El AIM-9 Sidewinder fue el primer misil capaz de rastrear señales de calor y se convirtió en parte del armamento estándar de toda aeronave de combate, comenzaban a quedar atrás los combates utilizando solo ametralladoras o cañones instalados en los aviones.
Esta arma fue inicialmente creada para derribar bombarderos enemigos, lo que supuso un gran disuasivo para cualquier fuerza del bloque socialista que intentase atacar a Estados Unidos o alguno de sus aliados. El bloque socialista se haría con sus primeros misiles en 1958, en la 2da Crisis del Estrecho de Taiwán, tras conseguir un AIM-9 americano que impactó un MiG chino que, afortunadamente para el piloto, no explotó.

Con el tiempo los misiles antiaéreos fueron mejorando, se crearon misiles guiados por radar con la intención de atacar a objetivos que estaban más allá del rango visual de los pilotos y los jets comenzaron a ser más y más rápidos, llegando incluso a romper la barrera del sonido.

Mientras las grandes potencias y otros países desarrollados experimentaron avances nunca antes vistos, los países más débiles se fueron armando con lo que podían, generalmente jets ya usados y con varios años de servicio en otros países. Lejos de sus capacidades estaba la adquisición de misiles antiaéreos o jets supersónicos.

La Guerra de Vietnam sirvió para poner a prueba los avances de la época, los survietnamitas, equipados con aviones y helicópteros viejos de los estadounidenses sufrieron intensamente la superioridad aérea norvietnamita, equipados con MiG 17, 19 y 21 soviéticos. Con Estados Unidos en el conflicto, la superioridad aérea fue muy disputada entre los F-4 Phantom de los norteamericanos y MiG 21 de Vietnam del Norte, con grandes tramos del conflicto con superioridad de los norvietnamitas, lo que hacía a las misiones de bombardeo de los estadounidenses practicamente un suicidio.

La Operación Bolo puso fin a esto y supuso un alivio para los pilotos americanos tras los derribos de varios jets vietnamitas diezmando fuertemente la capacidad ofensiva de estos, pero el cansino desarrollo de la guerra, así como también la cantidad de pérdidas tanto económicas como humanas y el rechazo de la opinión pública internacional llevó a EEUU a retirarse del conflicto.

Como mencionamos anteriormente, los helicópteros en la Guerra de Vietnam jugaron un rol importante, no tan a gran escala como las unidades aerotransportadas en la IIGM pero sí a distancias menores permitieron el transporte tanto logístico como de tropas de forma rápida y eficiente, Vietnam fue su “prueba de fuego” y lograron consolidarse como medios efectivos de transporte como también para brindar apoyo a las tropas en tierra.

Otra guerra en la que los helicópteros jugaron un rol clave fue en la invasión soviética a Afganistán. De hecho, gran parte del fracaso sovietico y el punto de inflexión de este conflicto fue que la CIA norteamericana le proporcionaba a los muyahidines lanzamisiles antiaéreos Stinger, siendo estas armas específicamente diseñadas para derribar helicópteros lo que acabó dilapidando la superioridad aérea soviética en el país de Asia Central.

La guerra de Malvinas en la década de los 80 mostró la desigualdad de fuerzas entre las potencias y países en desarrollo. Si bien Argentina logró causar daños considerables a la Royal Navy, los Sea Harrier ingleses mostraron una superioridad total ante los Mirage, A4 Skyhawk y Pucará utilizados por las fuerzas argentinas. La Guerra de Malvinas puede puede verse como una demostración de desigualdad de fuerzas que hay entre potencias y el resto del mundo.

Si bien Malvinas mostró esto, la Guerra del Golfo de 1991 lo dejó en claro.

El conflicto del Golfo Pérsico fue algo fuera de lo común, en cuanto a demostración de fuerza se refiere.

Desde la madrugada del 17 de enero de 1991, cuando formalmente inicia la guerra entre la Coalición de Naciones Unidas contra Irak de Saddam Hussein, y por 42 dias los bombardeos por parte de la coalición fueron constantes, fue uno de los bombardeos aereos mas prolongados de la historia. El uso de bombas y misiles guiados fue clave para acertar golpes precisos a depósitos de armas, vehículos y fortificaciones iraquíes, los cuales eran el objetivo principal.

También algo que caracterizó a esta guerra fue su repercusión mediática; esta fue la primera guerra que era transmitida en vivo por televisión. Los videos de bombardeos en la televisión eran continuos, no solo sirviendo para mantener el apoyo de la opinión publica y mantener alta la moral, sino que tambien era una forma de disuasión a terceros para que se mantuviesen fuera del conflicto. 

La aviación tuvo un rol estelar en el conflicto del Golfo. No solo las fuerzas de la coalición superaban ampliamente en cantidad y calidad a las fuerzas iraquíes, sino que la rapidez con la que actuaron las fuerzas aéreas, incapacitó completamente a Irak. Para tener en cuenta, la coalición durante la guerra perdió solo 77 aeronaves, 44 siendo por fuego iraquí y habiendo perdido únicamente a una en combate aire-aire. Esto se explica en parte por la incapacidad de Irak de desplegar aviones tras la casi instantánea destrucción de estos por las fuerzas de la coalición, como también por las ineficientes defensas antiaéreas de los iraquíes.

La Guerra del Golfo Pérsico fue para muchos la primera guerra realmente moderna o “tecnológica”, y dejó en claro el inmenso poder que representa actualmente la aviación y la capacidad de esta para incapacitar la fuerza de un Estado casi instantáneamente.

El concepto de aviación, al igual que en sus orígenes, a día de hoy sigue ampliándose. El último gran fenómeno de esta y el primero de este Siglo XXI han sido los drones, muy debatidos durante los años y con muchas posturas a favor y en contra en cuanto a la utilización de estos en la guerra se refiere. 

Los drones son aeronaves no tripuladas que se controlan remotamente. Los utilizados con fines militares pueden funcionar a casi cualquier distancia, permitiendo, por ejemplo, que un operador en territorio estadounidense lo utilice para atacar objetivos en Medio Oriente sin exponerse a ningún riesgo.
Los drones militares han sido objeto de grandes polémicas, se los considera una herramienta que deshumaniza la guerra, dada la facilidad que representan a la hora de atacar a fuerzas enemigas y que pueden ser manipulados desde cualquier parte del mundo y sin riesgo alguno. 

En 2020 muchos vimos una cruda demostración de lo que estos son capaces de hacer cuando los ponen en acción, precisamente en el Cáucaso, en el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán; los videos de ataques de los drones azeríes a posiciones ocupadas por los armenios llenaron las redes sociales y revivieron la polémica acerca de si los drones deberían estar permitidos por el Jus Ad Bellum  o si deberían estar prohibidos como las armas químicas y nucleares, así como otra vez más demostraron la capacidad destructiva de estas nuevas aeronaves y la vulnerabilidad que presentan aquellos ejércitos ajenos a estas tecnologías.

La discusión está lejos de terminar, pero por mientras, varios ejércitos han comenzado a invertir en armas para combatir y derribar drones, recientemente la armada francesa comenzó a desarrollar defensas para buques que serían netamente anti drones, utilizando señales láser para inutilizarlos, como también se han comenzado a comercializar “pistolas” anti drones para uso civil en varias partes del mundo. Sin dudas es un fenómeno que va a seguir dando que hablar en las próximas décadas.

Finalmente, tras repasar la evolución y la consolidación de la aviación podemos apreciar como esta se solidifica como uno de los elementos claves para el Poder Duro de los Estados, la importancia que esta presenta para disuadir conflictos entre países hoy en día así como también es notoria la superioridad que esta permite alcanzar cuando las relaciones se rompen y llevan a la guerra. La aviación en general es un fenómeno que llegó para quedarse, ha logrado conectar aún más al mundo y como todo invento de la humanidad también ha sido utilizada para hacer la guerra. Si bien lo ideal es que nunca se deba utilizar el potencial destructivo de esta, lo cierto es que los Estados la seguirán utilizando como un arma disuasiva, pues en la búsqueda del poder los Estados siempre buscarán estar un pie delante del resto.