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Es posible afirmar que las actuales subas registradas en los valores de las materias primas en la economía global podrían perdurar en el tiempo, ya que responden a factores generales más allá de los particulares de cada commoditie. La recuperación de la economía China en forma más rápida de lo previsto, las bajas tasas de interés a nivel internacional tras el impacto de la pandemia del Covid- 19 y la desvalorización del dólar serían los principales factores que explican estas subas.

Entre las principales consecuencias de la crisis encontramos que: por el lado de la oferta, persisten opiniones muy diferentes sobre la duración del impacto, la dinámica de los precios, las diferencias de respuesta entre los mercados nacionales e internacionales, así como de los posibles caminos de recuperación y las acciones políticas de mitigación en los diferentes Estados. Pero por el lado de la demanda, existe un mayor acuerdo sobre su ralentización como del comercio agrícola, con contracciones derivadas de una desaceleración en la actividad económica general (crecimiento del PIB) y tasas crecientes de desempleo. (FAO, 2021).

Sin embargo, los efectos más importantes se concentraron en problemas de oferta más que de demanda, considerando la dependencia del mercado internacional a las importaciones de alimentos, a diferencia de Centroamérica y Sudamérica. Dentro de los problemas de oferta más mencionados, muchos países se vieron afectados por inconvenientes relacionados a la disponibilidad de alimentos en los mercados formales e informales.

En cambio, al hablar de demanda, las políticas relacionadas a la demanda de alimentos son las más destacadas por los países del sur, como la mayor flexibilización en el pago de créditos en Uruguay, con el fin de aumentar el flujo de capitales para la compra de alimentos. (FAO, 2021)

Economistas y especialistas en inversión afirmaron que el contexto internacional actual se asemeja al “superciclo” de los commodities que ocurrió a principios de 2009 y se extendió hasta la segunda mitad del 2014 aproximadamente. Que puede ser por factores generales o particulares de cada commoditie. En cuanto a los factores generales se observa una recuperación en la economía mundial. De todas formas, el motor de la economía mundial y la locomotora en términos de la evolución de los precios de las materias primas es China, país que tuvo su peor caída en el primer trimestre de 2020 cuando su economía bajó cerca de 20%, pero que se recuperó fuerte en el segundo trimestre, continuando esta tendencia en el tercer y cuarto trimestre. (El País, 2021).

Para el economista Aldo Lema, las materias primas van previendo un mayor crecimiento de las economías, dado que se observa una recuperación de la economía China. (ídem, 2021).

Se puede notar un incremento generalizado en las importaciones de China de todos los commodities, incluidos los minerales, metales y combustibles (carbón, cobalto, mineral de hierro, petróleo) y gran parte de los productos alimenticios que suele importar en pequeñas cantidades, en especial durante las últimas semanas y meses.(Di Yenno, 2020).

En el campo de los commodities alimenticios se nota un fuerte incremento de las importaciones tanto de granos (soja, trigo, maíz) como de aceites, azúcar y carnes, reflejado en el acumulado anual. Según la agencia Bloomberg estas compras van en camino a reforzar los stocks antes del inicio del plan quinquenal del período 2021-2025. Por otro lado, al mismo tiempo que el país refuerza los stocks en sus silos también necesita recomponerse de la fuerte disminución en los stocks de cerdos producto de la fiebre porcina africana en 2019. (Di Yenno, 2020).

Según la agencia Bloomberg, el 14° plan quinquenal de China (que contempla entre otros ítems, la neutralidad de emisiones de carbono para 2060) comienza en el año 2021 e implica un aumento en las reservas estatales de crudo, metales estratégicos y productos agrícolas. El plan de China implicará un aumento del consumo interno y la fabricación de tecnología dentro del país, a fin de aislar la segunda mayor economía del mundo de las crecientes tensiones geopolíticas y de débiles cadenas de suministro. (ídem, 2020).

Por esto también es necesario para China el no encerrarse y arribar a acuerdos comerciales con diferentes naciones del mundo. En esto juega un papel fundamental el RCEP (Asociación Económica Integral Regional, por sus siglas en inglés). Este acuerdo de libre comercio (TLC) firmado entre los diez estados miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático ASEAN y los cinco estados de Asia-Pacífico con los que la ASEAN tiene acuerdos de libre comercio existentes (Australia, China, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda) es muy relevante y se tratará con mayor amplitud en los próximos informativos semanales de la Bolsa de Comercio de Rosario. (Di Yenno, 2020).

Además del plan quinquenal, el acuerdo comercial bilateral firmado a principios de este año ha hecho aumentar las compras de soja y diversos commodities agrícolas de China a Estados Unidos. Las enormes compras de China también están abriendo –indirectamente- diferentes mercados para los productores estadounidenses. (ídem, 2020).

En el sector de productos de silvicultura y textiles, la potencia industrial asiática ha aumentado sólo sus compras de caucho y pulpa de madera. En el acumulado del resto de los productos se registran caídas de entre 5% y 26% en 2020. Aun así, se registró un importante aumento en las importaciones del mes de septiembre en casi todos los rubros. En los resultados preliminares de octubre se observa el mismo incremento anual.

La última razón por la cual China ha estado incursionando fuertemente en los mercados de commodities es debido a que es el primer país en salir fuertemente de la recesión causada por la cuarenta mundial / COVID-19. En el tercer trimestre del año, el PBI de China creció un 4,9 por ciento siguiendo a una «recuperación más rápida de lo previsto» en la inversión y la industria de la nación asiática. Producto de esto, no es casualidad que también se hayan incrementado las importaciones de materiales básicos para la industria como acero, minerales, petróleo y sus derivados. En todas las categorías de metales y subproductos se ha registrado un incremento importante tanto en el acumulado como en el mes de septiembre (acero, aluminio, mineral de hierro y mineral de cobre). Para el caso del petróleo y el gas licuado de petróleo se han registrado incremento del 13 y 15 % respectivamente en los acumulados. Valores similares se dieron en los meses de octubre y septiembre. (Di Yenno, 2020).

Desde otro ángulo, se encuentra la incidencia en la suba de los precios de las materias primas del debilitamiento global del dólar. Tuvimos un período de “precios bajos”, que empezó en 2013-2014 y se extendió hasta 2020 el cual coincidió con una fase en el mundo de “dólar fuerte. Pero este ciclo parece haber terminado, por lo que estamos en una etapa de dólar más débil”. En conexión a ello, es de clave importancia el nuevo gobierno demócrata de EE.UU. liderado por Joe Biden, el cual ha impulsado estímulos adicionales por el lado fiscal, mientras que la Reserva Federal va a mantener tasas bajas por un tiempo largo. Por lo tanto, estos ciclos de precios altos podrían mantenerse. (El País, 2021).

La oportunidad que debería aprovechar Uruguay, tiene su mayor punto en que, cuando el dólar cae, “generalmente tiende a subir el precio de los commodities” y el ascenso del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, “probablemente” lo presione a la baja por lo que “estamos frente a un escenario favorable” para el aumento de materias primas, explicó Matías Hofman, responsable de Estrategias de Inversión en Sura Asset Management Uruguay. (El País, 2021).

Sumado a eso, Hofman explicó que también incidió el alto dinamismo de la actividad en China cuyo Producto Interno Bruto (PIB) en el cuarto trimestre del 2020 se expandió un 6,5% sobre los niveles prepandemia, una cifra que superó las expectativas de los analistas. En particular, “al inicio de la pandemia se pensaba que China iba a tener un crecimiento de un 1%, por lo que su recuperación provocó un impacto en el precio de los commodities que ha ido subiendo paulatinamente desde el pico más grande de la crisis”, indicó Hofman y afirmó que los pronósticos de China para 2021 también son alentadores. (El País, 2021).

Por lo cual, es un escenario favorable para los países emergentes, aunque este es un año donde todo estará muy sujeto a la evolución de la pandemia y al éxito de los planes de vacunación. Si todo vuelve a una relativa normalidad es posible que sea un ciclo positivo para los commodities.
Para Uruguay el aumento en los precios de los commodities y la evolución de las materias primas “es una excelente noticia” según la economista de Exante, Florencia Carriquiry. Frente a lo cual señala que “aún no se ha observado (esa tendencia) de modo tan claro en rubros como la carne o la celulosa”. De acuerdo con la economista, “en tanto el clima lo permita”, los valores de los granos van a permitir “muy buenos márgenes agrícolas en el presente ciclo y de, mantenerse, seguramente se reflejará en una suba de los precios de la tierra y en un nuevo ciclo de expansión de la inversión agropecuaria en nuestro país”. (Messa, Pía, 2021)

Por su parte, Aldo Lema advirtió que “Uruguay debe cuidar no cargarle peso a estos sectores con políticas macroeconómicas inconsistentes, como una gran expansión fiscal, una mayor indexación salarial o una reaceleración inflacionaria”. A su entender, “todo eso es clave para mantener tasas bajas y poder desplegar la política monetaria (cambiaria) para atenuar la inexorable caída del dólar en términos reales”. (Messa Pía 2021)

En tanto, desde CPA Ferrere, Alfonso Capurro, manifestó que el principal desafío para Uruguay es “aprovechar el ciclo para recomponer la inversión, crear empleo y apuntalar el crecimiento”.

Además, dijo que “es clave” que el país avance en procesos y reformas estructurales “que permiten mejorar la competitividad de largo plazo, de manera que estemos mejor preparados para cuando este ciclo termine”. (Mesa Pía, 2021).

En términos generales, frente a la crisis del COVID-19 y las inseguridades sobre el abastecimiento de productos agrícolas básicos, los datos de los países demuestran grandes existencias de granos y carne. Esto gracias a la gran cosecha de Brasil y Argentina. Los países no muestran señales de desabastecimiento, en consecuencia, no se prevén alzas dramáticas de precios domésticos de productos agrícolas, como se apreciar en la base de datos de organismos nacionales. (CEPAL, 2021).
La situación del Uruguay no ha sido diferente, la producción agrícola y ganadera no se ha detenido, y presenta una tendencia a estabilizarse hacia el largo plazo. La estrategia adecuada parece consistir en la búsqueda de políticas para mitigar la volatilidad económica y la dependencia a los shocks externos a la economía que caracteriza a los países latinoamericanos, mientras se busca la estabilidad económica con el sostén del precio alto en las commodities.

Webgrafía:

1- Di Yenno, Federico. “Las compras de commodities de China son récord a pesar de la pandemia”.
https://www.bcr.com.ar/es/mercados/investigacion-y-desarrollo/informativo-semanal/noticias-informativo-semanal/las-compras-1

2- Mesa, Pía. Negocios el País. “El nuevo escenario de los commodities: la oportunidad que debería aprovechar Uruguay”.
https://negocios.elpais.com.uy/nuevo-escenario-commodities-oportunidad-deberia-aprovechar-uruguay.html

3- Organizión de Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura. “Análisis y respuestas de América Latina y el Caribe ante los efectos del COVID-19 en los sistemas alimentarios”.
CEPAL.https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/45521/1/ca8677_es.pdf

4- Pantalla Uruguay (2021). “2021 será un año más que favorable para el agro”. http://pantallauruguay.com.uy/noticias/873505