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Sin dudas todos hemos estado al tanto en los últimos años de las pruebas nucleares de Corea del Norte, principalmente en el año 2017 cuando dichas pruebas provocaron álgidos roces con Estados Unidos que tuvieron a todo el Sistema Internacional en vilo. En el 2019 la gran noticia que provino de la península coreana fue el hecho de que luego de décadas de tensión entre el Norte y el Sur finalmente ambos bloques cedieron al dialogo. Las negociaciones no fueron del todo exitosas, dado que Corea del Norte se negó a desmantelar su programa nuclear.

El programa nuclear norcoreano ha sido un objetivo que ha tenido el país desde su origen. Su primer líder (Kim Il Sung) tuvo intenciones de comenzarlo, pero no le fue permitido dado la falta de apoyo que recibió este plan por parte de la Unión Soviética.


Kim Jong Il, hijo del ex Líder Supremo, Kim Il Sung, asume el poder en 1997 tras la muerte de su padre. También con intenciones de crear un plan nuclear para armar al país. Este plan se vería frustrado por unos años dada la delicada situación económica que sufría Corea del Norte desde hacía ya años, con una caída casi total de sus relaciones económicas, las malas relaciones con China y la caída de la URSS. Pero en los primeros años de la década de los 2000 pudo hacer avances de cara al programa nuclear.

Kim Jong Il murió en diciembre de 2011, asumiendo el mandato del régimen su hijo y actual Líder Supremo de Corea del Norte, Kim Jong Un. Desde su asunción los avances en cuanto a armamento nuclear en el país se han incrementado en gran medida. La creación de este nuevo arsenal de destrucción masiva se tornó, para Kim Jong Un, en política de Estado. Al punto de declarar a Corea del Norte como un “Estado Nuclear”, sumado al primer lanzamiento de cohetes balísticos intercontinentales del país, seguido por varios más, además de detonaciones de prueba de algunas de sus armas nucleares, violando el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares de la ONU del año 1968 (tratado al cual firmó en 1985, pero nunca ratificó).

Varios autores se preguntan cuál es la causa del interés de Corea del Norte por un programa de armamento nuclear, de aquí surgen varias teorías y suposiciones. La falta de información que se posee sobre este país es una gran limitante para la mayoría de los autores y los pocos datos que hay son dudosos o muy desactualizados, aun así, no impide realizar un análisis.

Autores como Sanford y Scobell (2007) afirman que los principales intereses del régimen son e históricamente han sido perpetuarse en el poder y unificar la península bajo un gobierno por parte de Pyongyang.

Esta afirmación nos permite entender un poco más al país.

Al año 2007, el Ejército Popular de Corea (ejército norcoreano), era el 4to ejercito con más personal activo y el segundo con más fuerzas de operaciones especiales. Cabe recordar que el servicio militar es obligatorio para hombres y mujeres.

Entonces ¿por qué se prioriza tanto el arsenal nuclear?

Otros autores, como Warden (2017) afirman que hay diferentes posturas que pueden ser la verdadera razón del desarrollo de las armas nucleares. Dice el autor, (1) que estas pueden ser utilizadas por Corea del Norte como una herramienta diplomática que le podría garantizar que China o Rusia lo apoyen militar o diplomáticamente para evitar la escalada a un conflicto nuclear, (2) como un arma para generar caos, (3) como un método de contraataque ante una invasión y así asegurar que ningún Estado volverá a amenazar al régimen o (4) simplemente como un arma de guerra que le podría significar el no tener que utilizar fuerzas terrestres en un supuesto conflicto.

El 4to punto con matices del 1ero se considera explican mejor el afán del gobierno norcoreano de tener un programa nuclear. A esto me gustaría agregar la afirmación de Sanford y Scobell (2007), donde estiman que la capacidad del Ejército Popular de Corea para defender el territorio ante una hipotética invasión entre Corea del Sur y Estados Unidos es todavía menor de lo que los números aparentan, dado el armamento obsoleto de su ejército sumado a la escasez de suministros, materiales y combustibles. Mas incluso si tenemos en cuenta las adquisiciones tecnológicas del Ejercito de Corea del Sur y las capacidades del Ejército de los Estados Unidos sumado al poderío económico que estos países representan.

Otro autor que explica la causa de la nuclearización norcoreana y la razón de que no haya, a corto plazo una vuelta atrás, es Boltaina (2017) que afirma “es un elemento clave en su desarrollo y supervivencia y está dispuesta a usarla”, y que “ese elemento elevado incluso a rango constitucional constituye la construcción de un pensamiento “nacionalista” nuclear en Corea del Norte”. Boltaina (2017) no ve posible una desnuclearización en la península por los motivos antes mencionados, principalmente el de la supervivencia, similar al caso de Israel compara, “salvando las diferencias geopolíticas de ambos estados teniendo a este último rodeado de estados teocráticos o colapsados (Egipto, Siria, Líbano) y estados que desean su destrucción como Irán (…) muchos analistas parecen olvidar que este es el esquema seguido por Corea del Norte”.

Hay que considerar además las consecuencias que ha tenido este plan y sus pruebas para Pyongyang.

Comercialmente, Corea del Norte depende en mayor parte de China, a quien le exporta principalmente carbón, pero dado a las pruebas nucleares de los últimos años Naciones Unidas decidió poner un embargo a las exportaciones norcoreanas, lo que ha llevado a un decrecimiento de las relaciones comerciales entre ambos. Sin importar que sea su principal aliado, China ve de forma negativa la nuclearización de Corea del Norte. La postura china se ha mantenido así históricamente desde pasada la mitad del Siglo XX. A pesar de esto, Boltaina (2017) sugiere que, en todo caso, ante la baja en las exportaciones e importaciones que ha habido respecto a China, la salida que tomó el régimen norcoreano no fue hacia su vecino sureño, sino que fue hacia Rusia, con quien en los últimos años ha encontrado un nuevo aliado. Tanto es así que en abril de 2019 Kim Jong Un y Vladimir Putin, mandatarios de ambos países se reunieron por primera vez, en un encuentro en la ciudad de Vladivostok. Donde Putin afirmó que Rusia está dispuesta a ayudar a normalizar las relaciones entre Washington y Pyongyang, a realizar tratados bilaterales entre Rusia y Corea del Norte, así como también a eliminar las trabas que se le han puesto al programa nuclear norcoreano. Esto es importante, pues marca una diferencia sustancial con la postura china, la cual se opone al desarrollo de dicho programa y fortalece aún más la alianza con Rusia.

Si bien puede parecer que el programa nuclear norcoreano o que el régimen como tal estén dispuestos a atacar en cualquier momento, lo cierto es que la situación es la opuesta, el fin principal del régimen es la supervivencia del mismo por lo que es un país estable, que se sabe que no atacará a menos que sea atacado, en comparación a otros países armados con armas nucleares como Irán, que últimamente ha entrado con Estados Unidos en un juego constante de amenazas y la India que ha vuelto a las amenazas con Pakistán. Sumado a que, internamente, son menos países menos estables que Corea del Norte.

La postura de Corea del Norte se explica perfectamente en el dilema de la seguridad que establece el autor estadounidense John Herz, donde la búsqueda de recursos de poder tradicionales (armamento convencional, personal, tecnologías) tendría poco sentido y sería la necesidad de garantizar la seguridad lo que movería a los Estados.
Según Herz los individuos (Estados en el Sistema Internacional) se preocupan fundamentalmente por su seguridad, por no ser atacados, aniquilados o dominados por otros. Esta inseguridad es una característica de la anarquía a nivel internacional, para esto los Estados buscan mayores cotas de poder como forma de mejorar su seguridad.