¿Camino a la hegemonía China? Breve análisis de su sistema político y económico.

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Constantemente se recibe información sobre las relaciones de China y Estados Unidos, así como de China y sus acciones en el sistema internacional. Por lo cual, en este artículo se pretende dar un pequeño aporte para comprender algunos elementos base de su sistema económico y político, para que también sea de utilidad para entender también su forma de actuar a nivel internacional. 

Previo al desarrollo de lo que ha sido la apertura de China al mundo, su sistema político y su sistema económico, parece pertinente establecer alguno de los puntos más importantes que actualmente son base de tensión internacional entre China y Estados Unidos, países que se disputan el liderazgo económico mundial: 

El primero de estos elementos de tensión, es sobre el origen del coronavirus, por un lado Estados Unidos afirma de que China poseía conocimiento del virus en complicidad con la OMS para ocultar los hechos, y que surgió en uno de sus laboratorio de Wuhan. Por otro lado, China desmiente esa afirmación, y expresa que Estados Unidos busca dañar la confianza a China, y que el virus probablemente se originó en murciélagos y se transmitió a los humanos a través de un huésped intermedio, al igual que en SARS de 2002 y 2003. 

El  segundo elemento de tensión es el mar del sur de China, donde la principal disputa se da por la reclamación de Pekín de casi la totalidad del Mar de China Meridional, donde ha construido en la disputada zona desde ciudades a pistas aéreas o instalaciones turísticas o de potencial uso militar. Ante ello, Estados Unidos, que tiene influencia militar y comercial en la zona, no ve con buenos ojos la expansión y amenaza China.

El tercer elemento es la carrera por la supremacía tecnológica, en particular, el primer escalón es posicionarse como el mayor distribuidor a escala mundial del servicio de red 5G, en la que China posee una ventaja competitiva indudable frente a los demás países, permitiendo la expansión e instauración de nuevas zonas de influencia asiática en las demás regiones del globo. En respuesta Estados Unidos prohíbe el equipo chino de su red y pide a sus aliados de la OTAN que sigan su ejemplo. Es un régimen de negación del mercado y la tecnología que busca recuperar la fabricación que Estados Unidos y los países europeos han perdido ante China. La primera infracción en este esquema fue la ronda de sanciones de EE. UU. a Huawei el año pasado, que cualquier empresa que usara el 25% o más del contenido de EE. UU. tenía que cumplir con sanciones de EE. UU. Implicaría que el software o los chips basados ​​en diseños estadounidenses no podrían exportarse a Huawei.

El cuarto elemento son los objetivos de expansión de la economía China: La Iniciativa La Franja y La Ruta: Este es un proyecto a escala global y el más ambicioso del siglo XXI. En términos económicos, de lograrse, esto significa que China organizará y liderará una participación en las cadenas globales de valor, tras las conexiones intercontinentales por infraestructura en puertos, carreteras, líneas aéreas, líneas férreas y hasta construcción de transporte en el ártico. Creando así fuertes vínculos en infraestructura con otros países, los que ocuparían segmentos de menor valor agregado. Políticamente, Beijing espera poner en marcha el mismo tipo de mecanismo de retroalimentación del que se ha beneficiado Occidente: vínculos más profundos de inversión, infraestructura y comercio, que pueden utilizarse como palanca para moldear las relaciones internacionales.

 

Apertura de China al mundo, el principal antecedente para entender su desarrollo y perfil actual:

 

La apertura de la república popular China, es uno de los acontecimientos económicos y políticos más importantes de la historia contemporánea. Es atribuido a una evolución con cierta planificación en el marco de una transición regulada políticamente, donde hubo un abandono de la ideología y el pragmatismo aplicado al espíritu de la dirigencia China.

La República Popular China se abre al mundo en el año 1979, lo cual fue con el objeto de la implementación de reforma a gestarse en el país impulsadas por Deng Xiaoping( lídel de la RPCH y del Partido Comunista Chino). Estas medidas tenían el fin de abrir a China al mundo, insertarla en la economía de mercado, para volver a localizar a este país como uno de los centros de poder mundial y superar las dificultades internas del país, dar beneficios a sus ciudadanos e iniciar el camino al desarrollo. Ese nuevo camino elegido, se motivó por el lema de las “cuatro modernizaciones”: agrícola, industrial, científico-tecnológica y de defensa nacional. 

Las reformas implementadas se dividieron en tres etapas, la primera desde 1979 hasta 1992, donde se introdujeron incentivos para lograr un salto en la productividad agrícola con el fin de superar la hambruna que azotaba al país superpoblado e iniciar la transformación de su estructura industrial ( políticas comerciales, inversiones y mejoras tecnológicas).

La segunda etapa inicia en 1992 hasta el año 2001, donde se deciden controlar las variables macroeconómicas, reformas en el sistema de gestión de finanzas públicas, reforma fiscal, modernización industrial, adquisición de tecnología, reforma de las empresas estatales y desregulación del sector financiero. Cuando China transformó su economía de planificación centralizada en una economía de mercado, abolió los planes y descentralizó el comercio exterior, redujo los aranceles, unificó el tipo de cambio doble en 1994 y suprimió el control de cambios sobre las transacciones de la balanza en cuenta corriente en 1996. (Cesarín y Moneta, 2005)

Es aquí donde China consolida su inserción en el sistema económico mundial, donde también ingresa a la Organización Mundial del Comercio (OMC), el día 11 de diciembre de 2001, tras 15 años de exhaustivas negociaciones. 

La motivación de China para ingresar en la OMC tiene su origen en la necesidad de un impulso externo para superar los obstáculos internos, y proteger los intereses comerciales si desea mantener el rápido ritmo de crecimiento económico de los años ochenta y noventa.  Esto llevó a un notable incremento de la libertad económica, disminuyó la participación estatal en la producción industrial, y aumentó la exposición de la economía doméstica a la competencia internacional, incluso su sector agrícola.

Sistema político chino: El partido Comunista Chino y su sistema de gobierno

La dirección del sistema político de China está bajo el liderazgo y control del Partido Comunista de China, donde se practica el sistema de asambleas populares, el sistema de cooperación multipartidista y consulta política y el sistema de autonomía de zonas étnicas. Se conforma, luego del sistema de asambleas, por el presidente de la República Popular China y el Comité permanente de la Asamblea Popular Nacional, donde a este responden:el Consejo de Estado, la Comisión Militar Central, el Tribunal Popular Supremo y la Fiscalía Popular Suprema.

Es de destacar, que el Presidente de la República Popular China, desde 1933, es a su vez el secretario general del Comité Central del Partido Comunista y ejerce funciones de jefe de Estado y de gobierno, siendo su máximo dirigente. Xi Jinping, además de detentar esos cargos, también es el Presidente de la Comisión Militar Central, lo cual lo dota de control y dirección sobre las fuerzas armadas del país. 

El presidente, con el apoyo y decisión de la Asamblea Popular Nacional y el Comité permanente, promulga leyes, nombra y destituye personal integrante del Consejo de Estado, recibe representantes extranjeros y ratifica o anula tratados internacionales. 

El régimen económico de China: inserción a la economía mundial

Como fue presentado en el perfil de su apertura, en 1992 el gobierno Chino planteó que la reforma de apertura tenía la meta de establecer un régimen de economía de mercado socialista.  Con la propiedad pública como protagonista, convivió con el desarrollo de economías privadas y con inversiones extranjeras, dándoles tratos preferenciales.  

Entre los mayores motores de su crecimiento, están la apertura comercial y un enfoque permanente hacia las exportaciones a través de subsidios impositivos, fomentando la inversión exterior y el ingreso de grandes flujos de capital extranjero. Asimismo, implementa fuertes inversiones públicas en infraestructuras de transporte, edilicias, y para el desarrollo de tecnología e innovación. Lo lleva a cabo mediante una economía de mercado mixta y con mecanismos de control de precios, mercados de capitales y la propiedad privada como vías para mejorar la eficiencia de los monopolios públicos y crear un tejido industrial secundario privado. Lo que se da normalmente a través de joint ventures/empresas mixtas entre gobiernos locales y empresas extranjeras.

Al igual que la tendencia global hacia el multilateralismo y la integración desde los últimos 20 años del siglo XX, la presencia china en el comercio internacional se vio forzada por su vinculación con los ámbitos de cooperación asiáticos y otras regiones, así como a organismos internacionales, entre los que encontramos al FMI en 1980, el Banco Asiático de Desarrollo en 1986 ,la OMC en el 2001, siendo también parte de los BRICS y el G20, potencias industrializadas emergentes del presente siglo.

Como efecto inmediato, en el plano interno, le llevaron a un crecimiento de su PIB en el orden del 9% anual, lo que implicó cambios en su estructura económica y social, con una industrialización sostenida y aumento creciente de inversión en el sector de los servicios, en especial en la ciencia y en la tecnología, lo que también le permitió absorber conocimiento y  patentes de propiedad intelectual. 

Se vio reflejado en un aumento del poder adquisitivo y también del nivel de vida de su población, que entre los años 1978 y 2018, 740 millones de personas salieron de la pobreza (según la Oficina de Información del Consejo de Estado y la Oficina Nacional de Estadísticas de China) y acompasado por su Producto Interno Bruto (PIB) que pasó de US$150.000 millones a US$12.240.000 millones (ONU) al 2018. Por otro lado, ese crecimiento económico exponencial, le ha llevado a un aumento drástico de su emisión y huella de carbono (CO2), que le ha guiado a una búsqueda incesante para disminuir esas emisiones y cumplir con sus compromisos adoptados en los Tratados de París sobre cambio climático del 2016 así como con la Agenda de Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo sostenible hacia 2030. 

 Es un país en desarrollo que aún presenta dificultades estructurales tanto en su sociedad como en su economía, entre ellos el aumento del desempleo y el aumento de la brecha entre ricos y pobres en el país, así como en la presencia explícita de altos niveles de pobreza en su población. Es también objeto de mirada de la comunidad internacional por acusaciones de violaciones de derechos humanos, principalmente en cuanto a la libertad de expresión, reunión y asociación pacífica en ciertos ámbitos y la no interacción social con el exterior de sus sistemas de comunicación, ya sea de internet como de telefonía. Se suma el cuestionamiento a su sistema de secreto de Estado en la utilización de la pena de muerte, y por el poder y control del partido comunista chino sobre el sistema de justicia. Superar estos obstáculos es de máxima importancia para alcanzar el desarrollo como una potencia hegemónica de primer orden.

Sólo queda por ver cómo se hilan las decisiones en los próximos años del sistema internacional, y determinar cómo se desenvolverán las potencias ante el escenario internacional actual, pero la certeza es que China quiere volver a ser el “imperio del centro” y lograr su rejuvenecimiento, para así restaurar lo que una vez fue.

 

Bibliografía

 

  • BBC news.Coronavirus | Estados Unidos vs China: 5 frentes de disputa entre Washington y Pekín en medio de la pandemia

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52815758 

  • China y América Latina: Nuevos enfoques sobre cooperación y desarrollo. Sergio Cesarín y Carlos Moneta (Compiladores) Red de centros de Estudio de Asia y el Pacífico de America Latina y el Caribe. Año 2005

 

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