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El sistema supranacional y comunitario de la Unión Europea, se está enfrentado a una crisis sin precedentes en su historia, una crisis que en un tiempo más que breve ha desafiado su unión y su conjunción de intereses para una solución conjunta. Donde, paralelamente a las discusiones de financiamiento, y de lucha contra la crisis sanitaria, también deben coordinar sus estrategias de salida de confinamiento, es decir, el día después del COVID-19. En lo particular de este último aspecto, Austria ya ha anunciando una cierta relajación de las medidas de aislamiento a partir del 14 de abril, y a partir de julio, Alemania asumirá la presidencia rotatoria de la UE y una de las principales tareas será “revivir Schengen”, volviendo a facilitar las facilidades de movimiento en la Unión. ( Diario El País).
La crisis ha despertado el pragmatismo en las principales capitales europeas, la necesidad de tomar acción por parte de la Unión hacia el enfrentamiento y rescate ante la pandemia, donde no solamente se apoye en los instrumentos sanitarios necesarios en todos los campos de la salud, sino también en la forma para el renacer económico de Europa. El cual necesitará un fondo para recuperarse, no solamente de apoyo a los sectores productivos, de servicios,o el apoyo a la innovación y los proyectos, sino que el fomento a las inversiones será clave.
Francia es proclive a la necesidad de una respuesta conjunta, masiva y organizada para reactivar la economía. Reiterando su defensa a una “Europa soberana”, donde recibe el apoyo de Alemania en esa consideración, y encontramos que Merkel ha dicho que “Alemania no será fuerte si Europa es débil”.(Diario El País).En cuanto a ello, Alemania ha recibido críticas por parte de algunos socios de la Unión, donde establecen su “lentitud” para las iniciativas e impulsos en coordinar soluciones ante la crisis (Diario El País). Ante lo cual, ciertas opiniones de italianos y españoles establecen que “ni Bruselas ni los demás miembros de la UE están dándoles suficiente apoyo. Las encuestas establecen que más del 60% de los entrevistados en Italia dicen que la UE no ofrece ningún valor añadido ahora que la situación es cada vez más complicada.” (Diario El País).
Por otro lado, se establece que la canciller alemana Angela Merkel “ha asegurado que se trata del mayor desafío que enfrenta la Unión Europa (UE) desde su fundación” (BBC). Y en consecuencia, Alemania ha tomado acción para el transporte de pacientes de Italia y Francia a sus hospitales, para darles tratamiento, y ha enviado mascarillas quirúrgicas a Italia. Sin embargo, se ha mostrado negligente a llegar a un compromiso financiero, dado que en especial, “Berlín está a favor de que recurran al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), un fondo de rescate creado después de la crisis financiera de 2008. Pero Austria y los Países Bajos insisten en que esto debería estar sujeto a condiciones estrictas.” (BBC)
Ante ese clima, se revela una gama de posiciones entre los países europeos, por un lado quienes están a favor de las medidas tomadas y que a pesar de que se necesite un mayor accionar, consideran que se va por el camino correcto, como es el caso de Alemania y Francia, pero por el otro lado, Italia, España y Portugal tienen una posición más rígida, y buscan un mayor apoyo y respuestas más rápidas de la Unión.

Seguidamente en este análisis, se presentarán las respuestas principales que ha otorgado la Unión Europea ante la crisis por la pandemia de coronavirus, en especial las tomadas en los primeros días de este mes de abril, las cuales han sido como un “shock de ayuda y liquidez”. Ante lo cual, cabe preguntarse si la Unión está teniendo los lazos comunicacionales necesarios, y si las redes de comprensión están en un buen momento para transmitir la tranquilidad de la ayuda.

Según datos oficiales extraídos de la página oficial de la Unión Europea, podemos establecer que se afirma en cuatro objetivos principales para afrontar la crisis: 
a- Limitar la propagación del virus;
 b- asegurar la provisión de equipos médicos;
c- promover la investigación en tratamientos y vacunas;
d- apoyo al trabajo, los negocios y la economía.

Por otra parte, las delegaciones de la Unión están trabajando con miembros de las embajadas de sus Estados miembros para coordinar la repatriación de ciudadanos de la Unión.
En primer lugar, en cuanto a la limitación de la propagación del virus, con el fin de enlentecer la transmisión, líderes de la Unión han acordado la restricción de viajes que no sean esenciales hacia la Unión. En suma, los vuelos hacia fuera de la Unión han sido desalentados, y ante la restricción de reuniones, el Consejo Europeo activó la política integrada en respuesta a crisis (en inglés IPCR), y el presidente del Consejo Europeo mantiene videoconferencias con líderes de la Unión.
En su segundo objetivo, el de asegurar la provisión de equipos médicos, la Unión trabaja en asegurar la provisión del equipo necesario para la protección del personal y de los suministros médicos vía cuatro Joint Public Procurement (JPP) – un instrumento financiero para la contratación de autoridades de diferentes Estados miembros-. Por otra parte, ha asegurado rutas de prioridad para facilitar la circulación de mercancías y personas entre fronteras.
Para el objetivo de la promoción de investigación para tratamientos y vacunas, la Unión ha destinado €140 millones de euros para facilitar la investigación. En especial, para la investigación y el desarrollo, se han movilizado: €48.5 millones de euros para 18 proyectos de tratamiento y vacunas vía UE Horizon 2020 research programme. A su vez, se han otorgado €90 millones de euros en fondos públicos y privados de terapia y vía Innovative Medicines Initiative (IMI).
En adición a ello, en cuanto a la financiación, ha redireccionado €164 millones de euros para pequeñas y medianas empresas, para iniciativas empresariales, y para soluciones innovadoras ante el COVID-19, via el programa “European Innovation Council accelerator programme”. Por otra parte, €80 millones de euros se enfocaron hacia el financiamiento de CureVac, un desarrollador de una vacuna por iniciativa común entre la Unión Europea y el Banco Europeo de Inversión.
Y el cuarto y último objetivo es el apoyo al trabajo, a los negocios y a la economía. En este caso, se han destinado €37 billones de euros de fondos estructurales de la Unión hacia la inversión de respuesta ante el coronavirus. Y sumado a ello, se han redireccionado otros fondos de la Unión para ayudar a sus miembros en el combate a la crisis, en particular: €37 billones de su presupuesto disponible para apoyar al sistema de cuidados de salud, a pequeñas y medianas empresas, y al mercado laboral. Y hasta €800 millones de euros del fondo de solidaridad de la Unión, fueron direccionados a los países más afectados, gracias a la expansión del fondo para la crisis sanitaria.
En el campo estrictamente financiero, el Banco Europeo de Inversiones ha establecido hasta €40 billones de euros para otorgar financiamiento a corto plazo para pequeñas y medianas empresas. En adición, el Banco Central Europeo anunció un fondo de €750 billones de euros para un programa de compras de emergencia ante la pandemia.
Y en el campo social, 480.000 ciudadanos de la Unión han sido repatriados.
Es posible apreciar que la Unión Europea está haciendo esfuerzos conjuntos para la solución de la crisis, y en este mes de abril ha comenzado a liberar mayor ayuda y con mayor intensidad de respuesta ante la crisis. Entre posiciones encontradas, unas más optimistas que otras, parece que está fortaleciendo su camino a una solución eficaz, y entre esas posiciones alineadas, se encuentra la de que sólo será posible superar el COVID-19 y su crisis posterior, si hay unión.
En un clima esperanzador, encontramos que se reclama por parte miembros de la Unión, principalmente por parte de Francia y Alemania, de que la reactivación luego de la crisis sea ecológica. Donde “trece ministros suscribieron la carta en la que piden a Bruselas que el Pacto Verde europeo sea la gran palanca. El llamamiento hecho por 10 países, entre ellos España, en el que se pedía a la Comisión Europea (CE) que utilice el Pacto Verde europeo como palanca para la recuperación económica”. En particular, España y otros nueve estados europeos –Austria, Dinamarca, Finlandia, Italia, Letonia, Luxemburgo, Holanda, Portugal y Suecia– “promovieron este documento; y se sumaron a él nuevos países: Francia, Alemania y Grecia”. (La Vanguardia).
Es de destacar que estos Estados han considerado en conjunto que es una forma clara de transformar Europa en una economía sostenible y con cuidado de los efectos del cambio climático, con protección del ambiente y de la biodiversidad. Son estos acuerdos, con características de opiniones concertadas y de apoyo mutuo, los que han caracterizado al espíritu de la Unión a lo largo de su historia, bases que permitieron lograr el grado de integración que la misma posee. Han de apelar a ese espíritu para afrontar la crisis sanitaria y económica en conjunto, con la comunicación necesaria y redes de información seguras, que permitan la transparencia para lograrlo.

Webgrafía

ANTONIO CERRILLO, BARCELONA. La Vanguardia. 09/04/2020.

https://www.lavanguardia.com/natural/20200409/48399290890/diez-paises-teresa-ribera-pacto-verde-european-green-deal.html

ANA CARBAJOSA MARC BASSETS . Diario El País.Berlín / París – 09/04/2020.

https://elpais.com/internacional/2020-04-09/la-mirada-franco-alemana-sobre-la-odisea-que-afronta-la-ue.html

Katya Adler “Coronavirus: cómo la pandemia de covid-19 está poniendo a prueba la esencia de la Unión Europea (y enfrentando a sus países miembros)”. BBC News 07/04/2020

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52173845

BORIS RUGE, WOLFGANG ISCHINGER. Diario El País. 03/04/2020


https://elpais.com/elpais/2020/04/03/opinion/1585924002_507956.html?event_log=oklogin

Unión Europea, página oficial. “Timeline – Council actions on COVID-19”. 10/04/2020

https://www.consilium.europa.eu/en/policies/covid-19-coronavirus-outbreak-and-the-eu-s-response/timeline/