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Este primero de julio, la República Popular China celebra 100 años del nacimiento del Partido Comunista chino, la columna vertebral del gobierno del país y que tiene sus propias características.  El partido nace en 1921 y llega al poder absoluto en China en 1949, cuando con el Ejército Popular de Liberación con base en una revolución del campesinado, Mao Zedong derrotó a los nacionalistas del Kuomintang (KMT) en la Guerra Civil China y se proclamó la nueva República Popular. 

Un aniversario que se celebra con anticipación y expectativa

Es una auténtica celebración, en todos los rincones del país, a lo largo y ancho de las ciudades, el logo rojo y amarillo del aniversario está en escaparates, publicaciones estatales y taxis. Donde también hay actividades en museos y parques celebratorios. En especial, porque les recuerda el inicio de un camino de redención y la búsqueda de lograr ser el Estado admirado y fuerte previo al siglo de humillación. Desde hace meses se promueve el turismo a lugares históricos del país, y la celebración se encuentra presente en series de televisión, películas y exposiciones sobre el heroísmo de aquellos primeros tiempos, y grupos de militantes renuevan en público su juramento de lealtad. Las autoridades chinas han cerrado al público la plaza central de Tiananmen en Pekín, ocho días antes de una gran celebración planificada para conmemorar el centenario. (Washington post, 2021). 

La síntesis de la historia y el trasfondo del Partido Comunista Chino

El congreso fundacional del partido en 1921 se celebró en la clandestinidad, y sus participantes tuvieron que concluirlo con máximo cuidado y en un clima de persecuciones. Ahora, cuando el país celebra el centenario de aquella fundación, el PCCh tiene 91 millones de miembros y gobierna desde 1949 sobre la cuarta parte de la población mundial. Bajo su mando, China ha pasado de ser una nación pobre y dividida a una orgullosa potencia económica que reclama cada vez más protagonismo en el tablero mundial. (El País Internacional, 2021).

El PCCh tenía solo unos 50 miembros cuando fue fundado por Chen Duxiu y Li Dazhao. Ambos habían estudiado marxismo en Japón y formaban parte de los intelectuales chinos con ideas comunistas que se convirtieron en figuras influyentes en las protestas estudiantiles de 1919 conocidas como el Movimiento del 4 de Mayo, recuerda el diario hongkonés The South China Morning Post, uno de los pocos medios semindependientes en el país. (BBC mundo). 

China en julio de 1921 era un país pobre, asolado por la guerra civil. La mayoría de sus 400 millones de habitantes vivían en el campo, con una hambruna se había extendido por el norte del país. Pero los extranjeros en Shanghai llevaban una existencia encantadora, viviendo en enclaves autónomos de unos 30 kilómetros cuadrados. Sus tropas y policías —sikhs con turbante para los británicos y vietnamitas con casco de médula para los franceses— mantuvieron el orden. (El País Internacional, 2021). La verdadera China estaba muy lejos.

Establecido con la ayuda de la Unión Soviética y de la Internacional Comunista de Lenin en Shanghái -la ciudad más poblada e industrializada de China-, el PCCh era entonces un partido obrero que intentaba atraer al naciente proletariado chino bajo su bandera», explica Jean-Pierre Cabestan, reconocido politólogo de la Universidad Baptista de Hong Kong (BBC mundo).

Mao no había estudiado mucho marxismo, como admitió más tarde. Sin embargo, se inició como activista en el Movimiento del Cuatro de Mayo de 1919, que fue ola de disturbios provocada por la decisión de las potencias occidentales de entregar el territorio colonial chino de Alemania a Japón después de la Primera Guerra Mundial. Ese movimiento inspiró tanto el nacionalismo antioccidental como la búsqueda de la fuente de la fuerza occidental. (Idem, 2021).

Con Mao establecido en el poder del partido comunista y en el gobierno de china, en 1956 se produjo la transformación socialista de la propiedad privada de los medios de producción, y con el afán de eliminar todo vestigio del pasado de China a través del totalitarismo del Estado, se cometieron errores y delitos que afectaron internamente al país y a su imagen internacional. Reflejo de ello fue la «Gran Revolución Cultural» (1966-1976), que trajo consigo grandes cuestionamientos y violaciones a los derechos humanos por las prácticas empleadas para llegar al fin del país socialista que Mao deseaba, lo que perjudicó a la Nación de manera general. 

En octubre de 1976 se puso término a dicha «Revolución» y China entró en una nueva etapa histórica de desarrollo. En la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido Comunista de China, celebrada a finales de 1978, se produjo un giro con el ascenso al poder de Deng Xiaoping, quien al año siguiente pone en práctica la política de reforma y apertura. Como resultado, China ha conseguido enormes éxitos en el terreno de la economía nacional y del desarrollo social, lo que ha supuesto gigantescos cambios en la fisonomía del país con su inserción a los mercados internacionales. Este ha sido el período de mayor desarrollo desde 1949 y también el período en el que su sociedad ha podido obtener beneficios más concretos. (Embajada de China en Colombia).

En ese camino, los principios del partido desde 1982, y que se añadieron a la constitución china son: primero, la perseverancia en el camino socialista; segundo, la perseverancia en la dictadura democrática popular; tercero, la perseverancia en la dirección del Partido Comunista, y en cuarto y último, la perseverancia en el marxismo-leninismo y el pensamiento de Mao Zedong. 

Frente a lo cual, su objetivo más inmediato no era implantar el socialismo, sino recuperar la soberanía nacional y restablecer la fortaleza de China frente al extranjero.

En la actualidad, con el exponencial crecimiento que China obtuvo desde los años 80´, con su ingreso oficial al comercio internacional al ser parte de la OMC en el año 2001, y con su transformación actual hacia una economía con base en la industria y en la tecnología, China está a punto de recuperar el puesto de liderazgo mundial que se le arrancó durante el “siglo de humillación” a manos de las potencias occidentales.  Atisbo de este camino es que ha eliminado la pobreza rural, que para 2035 aspira a ser una economía de ingresos medios per-capita, y que para 2049 planea ser una superpotencia económica y política, líder mundial en innovación y con sus propias cadenas de suministro, tejidas en torno a su iniciativa de la Franja y la Ruta como megaproyecto que una a Asia, Europa, África y América Latina. (El País Internacional)

Pero el trayecto no está libre de preocupaciones, además de elementos que se desarrollarán en este análisis, a Xi Jinping, actual líder del partido comunista de China, le preocupa que el motor tenga fallas: por corrosión por las ideas políticas occidentales, corrupción, faccionalismo y deslealtad. Casi una década después de su mandato, todavía está realizando movilizaciones internas de profundidad para eliminar la corrupción en sus filas. 

El control del Partido Comunista en el gobierno de China

Parte de tres aspectos sumamentes importantes:

En primer lugar, la selección de personal, todos los altos funcionarios gubernamentales y los líderes de empresas estatales, escuelas, hospitales y grupos sociales, como los sindicatos de trabajadores, son nombrados por el partido y los miembros del partido deben ocupar los puestos superiores.

En segundo lugar, los comités del partido, los comités elegidos por el partido supervisan todos los departamentos gubernamentales, empresas estatales e institutos públicos. Los comités existen en todos los niveles, incluso a nivel de base, como en las aldeas rurales. Por ejemplo, los alcaldes dependen del secretario general del comité del partido de la ciudad. (South China Morning Post, 2021)

En tercer lugar, la ideología, el partido pone gran énfasis en promover y controlar la ideología. Esto se hace a través de los medios de comunicación, la educación, las sesiones de «autorreflexión» en las unidades gubernamentales y la exigencia de que todos los funcionarios se adhieran a las decisiones del partido. (Ídem, 2021).

Sumado a ello, si bien el Partido Comunista no es el único partido político de China (contando con ocho en la actualidad), sus líderes son elegidos por el Partido Comunista, y ninguno se ha opuesto abiertamente al partido gobernante ni ha impulsado una reforma sustancial. Pero su estatus tiene sus raíces en el nacimiento de la República Popular China en 1949, y ayudan a desempeñar una función consultiva.

Elementos clave para la la estabilidad del Partido Comunista en el poder

En primer lugar, ha sido su firmeza y persistencia frente a la oposición interna, con la supervisión y control de los demás partidos, así como de la opinión pública.

En segundo lugar, la longevidad de la agilidad ideológica que posee el partido. Un par de años después de la muerte de Mao en 1976, un nuevo líder, Deng Xiaoping, comenzó a eliminar las «comunas populares» del difunto presidente, que destruían la productividad y a poner las fuerzas del mercado a trabajar en el campo. Los maoístas se estremecieron, pero la producción se disparó. Tras la caída de Tiananmen y la Unión Soviética, Deng luchó contra los recalcitrantes maoístas y abrazó el capitalismo con aún mayor fervor. Esto provocó el cierre de muchas empresas estatales y la privatización de la vivienda.  Siendo reflejo de la adaptabilidad de su ideología a las circunstancias que le lleven al desarrollo esperado. (South China Morning Post, 2021)

Con Xi, el partido ha cambiado de nuevo para centrarse en la ortodoxia ideológica. La burocracia, el ejército y la policía se han sometido a purgas de funcionarios corruptos y desviados. Las grandes empresas se están alineando. Xi ha reconstruido el partido en las bases, creando una red de espías en los vecindarios e inyectando cuadros en empresas privadas para vigilarlos. Desde la época de Mao, la sociedad no ha estado tan estrictamente controlada.  (The economist, 2021).

La tercera causa del éxito del partido es que China no se convirtió en una cleptocracia sencilla en la que la riqueza es absorbida exclusivamente por los bien conectados. La corrupción se volvió desenfrenada y las familias más poderosas son sumamente ricas. Pero muchas personas sintieron que sus vidas también estaban mejorando y el partido fue lo suficientemente astuto como para reconocer sus demandas. Abolió los impuestos rurales y creó un sistema de bienestar que proporciona a todos pensiones y atención médica subsidiada.

Otro elemento de suma relevancia es el papel del nacionalismo y el orgullo que posee su sociedad por el país, ello aviva al partido, y con eso en mente los medios estatales combinan el partido con la nación y su cultura. La alternativa al gobierno de partido único, sugieren, es el caos. ( South China Morning Post, 2021).

La estructura de gobierno del PCCh

Con alrededor de 92 millones de miembros y casi 5 millones de unidades del partido en todo el país, el Partido Comunista de China influye y supervisa casi todos los aspectos de la vida en China, desde el gobierno hasta el ejército, la sociedad y la economía.

Los órganos dirigentes centrales del PCCh son el Congreso Nacional, el Comité Central, el Buró Político del Comité Central, el Comité Permanente del Buró Político del Comité Central, el Secretariado del Comité Central, la Comisión Militar Central y la Comisión Central de Control Disciplinario. El Congreso Nacional se convoca cada cinco años, y entre sesiones, el Comité Central es el órgano supremo de dirección del Partido Comunista de China. (Embajada de China en Colombia).

Entre ellos, hay tres órganos que destacan: el Congreso Nacional del Partido, el Comité Central y el Comité Permanente del Politburó. De ellos emanan todos los poderes, y están relacionados entre sí por los mecanismos de elección de sus miembros.

El Congreso Nacional del Partido (CNP) es el eje central del PCCh, y es oficialmente el órgano con mayor poder de China. Celebrado cada cinco años, a él son invitados los militantes que hayan demostrado rectitud y lealtad al régimen —en 2017 fueron más de 2.200— para evaluar informes de distintas comisiones, revisar la Constitución, y ratificar el programa presentado por el secretario general para los siguientes cinco años. El CNP también elige al secretario general del PCCh, por lo que en realidad los miembros del Congreso apenas tienen voz en la decisión. (El Orden Mundial, 2019).

Aunque es el órgano político más alto de acuerdo con la constitución y tiene que respaldar los nombramientos clave del gobierno, así como el presupuesto del gobierno, debe informar al partido. También ha servido como vehículo para que el partido codifique su voluntad en leyes para ser implementadas por el gobierno. Por ejemplo, después de que Xi pidiera una represión a nivel nacional contra el desperdicio de alimentos, la NPC propuso una nueva ley de desperdicio de alimentos de amplio alcance.

Con todo, la función más importante del CNP es la de elegir a los alrededor de 200 individuos que formarán parte del Comité Central (CC) el otro órgano de suma relevancia, que se encarga de dirigir todo el trabajo diario del partido entre una y otra sesión del Congreso. Durante ese tiempo, el CC es, sobre el papel, el máximo órgano de autoridad del PCCh. Su función más destacada es la de elegir a los militantes que pasarán a formar parte del Buró Político o Politburó, un grupo que incluye a las 25 personas más poderosas del PCCh. (El Orden Mundial, 2019).

Dentro del centro de poder de este órgano, existe un núcleo elitista y hermético al que quedan reservadas las decisiones más importantes: el Comité Permanente del Politburó (CPP).

El Comité Permanente del Politburó es el órgano que mayor influencia real tiene en China. Por él pasan absolutamente todas las decisiones de trascendencia para el país, y cada uno de sus miembros está a cargo de una o varias áreas esenciales del Gobierno. Aunque paralelamente existe un gabinete de ministros encargado de todos estos asuntos, en realidad la última palabra sobre la política exterior, la economía o el poder legislativo recae sobre este órgano, del que también forma parte su secretario general. (ídem, 2019).

Las células del partido como organizaciones base de su estructura

La base del partido son las organizaciones células del partido, que de acuerdo con su constitución, son todas las unidades empresariales, sociales y del ejército que poseen tres miembros del partido comunista. Estas tienen una amplia gama de funciones, incluida la promoción de la ideología del partido, informar al público de las políticas, implementar decisiones de niveles superiores y organizar cuadros y miembros no partidarios, o las llamadas masas, para participar en el trabajo social. Las células del partido se conectan por comités a nivel provincial. (South China Morning Post, 2021).

La estructura de poder del Partido Comunista puede compararse, de manera simplista, con la forma de una pirámide, donde las células son la base. De los miembros de las células del partido, 2.200 delegados son elegidos para el Congreso Nacional del Partido, el que se desarrolló previamente. 

La posición más importante en el PCCh: El Secretario General.

La influencia del secretario general se ha pulido, y es actualmente uno de los tres títulos que posee el líder del país, en este caso Xi Jinping. Siendo el título más importante, tiene el poder de convocar reuniones en sus círculos internos, el comité político permanente de siete miembros y el politburó de 25 miembros. Entre otras funciones, también supervisa la ideología, la propaganda y los nombramientos de personal, entre otras áreas de la política del partido. (South China Morning Post, 2021)

Desde 1993, el secretario general también ha tendido a ser presidente y presidente de la Comisión Militar Central (CMC), consolidando el poder en todo el partido, el estado y el ejército. La excepción fue entre 2002 y 2004, cuando Jiang Zemin permaneció al frente del CMC durante dos años más después de que Hu Jintao asumiera el cargo de secretario general.( ídem, 2019)

Los cambios en el ejercicio del poder del PCCh desde la asunción de Xi Jinping.

En sus primeros cinco años en el poder, Xi introdujo amplias reformas institucionales para integrar el partido y el Estado y formar un sistema de gobierno de arriba hacia abajo altamente centralizado.

El presidente preside ocho comisiones del partido que superan a otros aparatos del partido y departamentos gubernamentales. Cubren áreas clave: seguridad del Estado, seguridad en Internet, transferencia de tecnología entre militares y civiles, diplomacia, finanzas y economía, reforma militar y auditoría nacional.

Uno de los más importantes es la Comisión Central para la Reforma de Profundización Integral (CCCDR), que está a cargo de todas las decisiones relacionadas con las «reformas», desde cómo la nación clasifica la basura hasta transformar Hainan en una zona de libre comercio.

Xi también fusionó muchos departamentos gubernamentales en el aparato del partido, en una medida que desdibujó aún más la línea entre el partido y el estado. (South China Morning Post, 2021)

El estrecho vínculo del PCCh y la fuerza militar

El partido y el Ejército Popular de Liberación están entrelazados y en los primeros años de su gobierno, todos los líderes del Partido Comunista tenían experiencia militar.

El colapso de la Unión Soviética en 1991 convenció al partido de que debía mantener a raya al ejército para que su gobierno no fuera desafiado.

Fue el mismo EPL el que puso al Partido Comunista en el poder cuando ganó la Guerra Civil China en 1949.  Este informa a la Comisión Militar Central (CMC) del Partido Comunista y sobre cualquier conversación sobre la nacionalización de las fuerzas armadas, lo que sugiere que las fuerzas armadas servirían a cualquier partido político electo, puede considerarse subversiva en China. (South China Morning Post, 2021)

En teoría, el PLA también es responsable ante el Congreso Nacional del Pueblo, el órgano más alto del poder estatal y la legislatura nacional, a través de una línea jerárquica paralela a otra CMC dentro de la estructura estatal.

Pero los dos CMC están formados exactamente por los mismos miembros, y el presidente de ambos suele ser el líder del partido, actualmente el presidente Xi Jinping. Es decir que su vínculo es absoluto.  (Ídem, 2021)

¿Se puede esperar una pronta sucesión de poder en China?

El carácter de acero, la agilidad ideológica y el crecimiento económico  han mantenido a Xi Jinping en el poder. Sin un sucesor claro a la vista, se espera que el líder chino permanezca en el poder más de dos mandatos. Hacer lo que sea necesario para ajustar el rumbo y mantener al partido unido para promover el desarrollo de China seguirá siendo la prioridad subyacente de su administración. El partido se ha fijado metas elevadas: su objetivo es lograr el «gran rejuvenecimiento de la nación china» para 2049, convertir al país en una potencia de innovación a mediados de siglo y convertirse en carbono neutral para 2060. (South China Morning Post, 2021)

La amenaza más peligrosa para Xi no proviene de las masas, sino del propio partido. A pesar de todos sus esfuerzos, sufre de faccionalismo, deslealtad y laxitud ideológica. Los rivales acusados ​​de conspirar para tomar el poder han sido encarcelados. La política china es más opaca de lo que ha sido durante décadas, pero las interminables purgas de Xi sugieren que ve aún más enemigos ocultos.

Cuando Xi asumió el poder en 2012, existía la preocupación de que el liderazgo civil pudiera perder el control del ejército. El país se estaba expandiendo económicamente a una velocidad récord, pero el partido estaba acosado por la corrupción, las luchas de poder y la amenaza de fragmentación.

Pocos podrían haber anticipado lo que siguió. A través de una guerra sin precedentes contra la corrupción, Xi reconstruyó la imagen del partido, reconectó a las masas con sus raíces, sometió a poderosas camarillas y controló al ejército. (Ídem, 2021)

El brote de coronavirus en Wuhan a fines de 2019 amenazó brevemente con interrumpir esos avances, pero la máquina del partido se puso en acción rápidamente. A fines de 2020, China no solo había contenido el virus, sino que era la única economía importante que registró un crecimiento positivo, mientras que el resto del mundo todavía estaba sumido en una crisis.

A principios de este año, después de que Washington se viera sacudido por disturbios en una desordenada transición de poder, Beijing anunció que había logrado algo que muchos hubieran considerado imposible hace medio siglo: eliminar la pobreza extrema en el país de 1.400 millones de habitantes.

Las transiciones de poder han sido un dolor de cabeza incluso para los líderes más capaces del partido durante el siglo pasado. Mao Zedong, quien tomó el timón después de algunas feroces batallas, hizo varios intentos fallidos de encontrar un sucesor. Su elección final, Hua Guofeng, fue rápidamente rechazada por Deng Xiaoping. Más tarde, Deng tendría el mismo problema: tuvo que deponer personalmente a dos líderes que había elegido antes de que Jiang Zemin asumiera el poder en lo que fue en gran medida un compromiso alcanzado entre las facciones del partido.

Después de que Deng se retiró, el poder se volvió más estructurado, con el líder ocupando los tres puestos principales: secretario general del partido, presidente de estado y presidente de la Comisión Militar Central. (Embajada de China en Colombia).

La enmienda de la constitución de China en 2018 para eliminar los límites de mandato para el presidente y el vicepresidente allanó el camino para que Xi permaneciera en el poder después de que terminaran sus dos mandatos en el vigésimo congreso del partido el próximo año. Y sin un sucesor claro a la vista, los observadores esperan que Xi permanezca como líder supremo durante esa reorganización el próximo otoño. Sin embargo, el congreso del partido de dos veces por década arrojará luz sobre cómo Xi planea abordar la sucesión y evitar una crisis dentro del partido. Podría llegar a ser su mayor desafío y dará forma al partido en las próximas décadas. (South China Morning Post, 2021).

La difícil situación de estos empresarios sugiere una dificultad con la misión de Xi de mantener al partido en el poder mientras convierte a China en un coloso tecnológico y financiero. La mayoría de las industrias a la vanguardia de la innovación en China son privadas. Pero con su implacable énfasis en la ideología y los golpes ocasionales contra empresarios arrogantes, Xi esparce miedo entre aquellos cuyo apoyo más necesita si China quiere desafiar la supremacía económica estadounidense.

Al exigir obediencia incondicional, Xi también está creando otro problema. Un secreto de la longevidad del partido ha sido su voluntad de dar a los funcionarios de bajo nivel libertad para ser creativos e incluso infringir las reglas. Por lo general, se les ha juzgado más por su capacidad para impulsar el crecimiento económico que por su corrección ideológica. Un gran inconveniente de este enfoque de laissez-faire ha sido la connivencia entre los funcionarios del partido y las bandas mafiosas en industrias como la propiedad y el transporte. La guerra de Xi contra la «sociedad negra», como se llama a esa criminalidad, ha sido popular. Pero también ha aterrorizado a la burocracia, succionando la iniciativa del gobierno local. Jessica Teets de Middlebury College en Vermont dice que hay “tasas de renuncia realmente altas” entre los funcionarios locales. (Ídem, 2021).

Ninguno de estos problemas sugiere un partido que está al borde del colapso. Pero Xi puede probarlo sobre su propia sucesión. Desde 1949, el partido ha logrado una sola transferencia de poder sin problemas.

Desafíos y complejidades 

El lado gris del partido comunista en China: Detrás de los éxitos se ocultan importantes problemas, como las profundas desigualdades sociales, un medio ambiente muy dañado por las décadas de desarrollo sin control, el trato hacia las minorías étnicas en el país, un envejecimiento galopante de la población y la necesidad de mantener unos niveles de crecimiento económico que permitan la incorporación de los nuevos graduados al mundo laboral. Fuera, la rivalidad cada vez más tensa con EE UU puede desatar enfrentamientos regionales, especialmente en aguas del Pacífico y el mar del sur de China con la expansión de sus fuerzas armadas. La vehemente defensa de intereses a manos de diplomáticos “lobos guerreros” ha empañado su imagen en Occidente; y su trato a las minorías en Xinjiang le ha supuesto las primeras sanciones de la UE en décadas. (El País internacional, 2021).

Los próximos veinte años serán decisivos para China, y en este caso para el PCCh, donde será clave la sucesión del liderazgo del país y el desenvolvimiento de sus planes de desarrollo hacia 2050. Lo cual, no será solamente decisivo para China, sino para el resto del mundo. 

Bibliografía

1- BBC mundo. «Partido Comunista de China: 5 gráficos que muestran cómo pasó en 100 años de ser una formación clandestina a gobernar una cuarta parte de la población mundial».

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-57673309 

2- Embajada de China en Colombia. Partido Comunista de China.

http://co.china-embassy.org/esp/zggk/pos/t224044.htm 

3-  El País Internacional (2021).  “El Partido Comunista de China: de la clandestinidad a dominarlo todo”

https://elpais.com/ideas/2021-06-27/el-partido-comunista-de-china-de-la-clandestinidad-a-dominarlo-todo.html?event_log=oklogin&ssm=TW_CC 

4- El Orden Mundial (2019). “Así funciona el Partido Comunista Chino”.

5- Washington post (2021). “China prepares for Communist Party centenary in secret”.

https://www.washingtonpost.com/world/china-prepares-for-communist-party-centenary-in-secret/2021/06/23/41bdc15c-d3fe-11eb-b39f-05a2d776b1f4_story.html

6-  The economist(2021):

  “The push to revamp the Chinese Communist Party for the next 100 years”.

https://www.economist.com/special-report/2021/06/23/the-push-to-revamp-the-chinese-communist-party-for-the-next-100-years 

“A future, but with Chinese characteristics”.

https://www.economist.com/special-report/2021/06/23/a-future-but-with-chinese-characteristics
“China’s Communist Party at 100: the secret of its longevity”

https://www.economist.com/leaders/2021/06/26/chinas-communist-party-at-100-the-secret-of-its-longevity 

7- South China Morning Post  (2021). “China’s Communist Party turns 100”.

https://www.scmp.com/topics/chinas-communist-party-turns-100